México DF

El VIH se ha involucrado en todos los ámbitos de la humanidad. En las últimas décadas el gran desplazamiento de personas de un país hacia otro, la migración, ha provocado que la epidemia aparezca en lugares donde no existía, y que esta población experimente una doble vulnerabilidad.

La discriminación se suma a la estigmatización por lo que los migrantes sufren de una inequidad que provoca carencias de todo derecho humano por mínimo que sea. Este es el caso del migrante que la organización de la sociedad civil Act Up Paris denuncia como el caso “N contra el Reino Unido”.

Una mujer migrante en Reino Unido era VIH positivo, tras ser aprehendida, su caso fue llevado a la Corte Europea, que decidió deportarla a un país en el cual el acceso a los medicamentos que ella requiere no es posible.

Al respecto, David Mosco de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) mencionó: “Hay una razón (para que los tratamientos sean negados a los migrantes), los tratamientos se le brindan a los migrantes sólo en caso de emergencia o cuando gozan de protección internacional como es el caso de los refugiados, así que es muy limitado”.

Otro gran problema enfrentado por los migrantes es la carencia de acceso a los servicios de salud básica a causa de sus estatus ilegal en el país que lo recibe. “Muchos de los países receptores no otorgan el acceso universal a los servicios de salud, a pesar de lo mucho que les aportan”, explicó el funcionario de la OIM.

Ante el difícil panorama y las consecuencias mortales que las medidas migratorias pueden tener para los individuos, Mosco considera que es necesario que las estrategias de tratamiento se armonicen de un país a otro para que a los migrantes se les facilite el acceso a los medicamentos y así se evite una grave violación a sus derechos humanos.




Fuente: Agencia Notiese

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