Entre los días 2 y 4 de este mes, se reunieron los Ministros de Información del Movimiento de Países No Alineados. Romper con el actual sistema hegemónico de la comunicación, es el principal reto.

Tanto los países miembros como los observadores e invitados del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL o MPNA) coincidieron, durante la última Conferencia realizada en la Isla Margarita – Venezuela – , en resaltar la importancia de generar un Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación, como una manera de disgregar el manejo de la información y de las noticias concentrada en manos de unos pocos centros de poder.

Como una breve reseña del surgimiento del MNOAL, se destaca que el mismo es una agrupación de Estados que decidieron unirse durante el transcurso de la Guerra Fría. En aquel conflicto geopolítico e ideológico entre Estados Unidos y la Unión Soviética, estos países pretendían conservar su posición neutral y no aliarse a ninguna de las potencias.

Los objetivos originarios de este movimiento se basaron en el rechazo del Apartheid, en el apoyo a la autodeterminación y la independencia de los países, en la negativa a pactos militares entre las naciones y el respaldo al desarme, en el repudio al sistema imperialista, en el fortalecimiento de las Organizaciones de las Naciones Unidas (ONU) y al desarrollo socioeconómico y político de los Estados a través de la democratización de las relaciones internacionales.

En definitiva, el MNOAL pretende romper con las estructuras de neocolonialismo e imperialismo que se suscitan en el orden mundial desde hace décadas y en todos los aspectos que hacen a un Estado – económico, político, social, comunicacional, entre otros -, sobre todo, en aquellas naciones subdesarrolladas.

En este sentido, son estos países los que necesitan de la cooperación mutua para forjar un contrapeso a las potencias hegemónicas que lideran el mundo y, por ello, los No Alineados conforman una unión fuerte que tiene como finalidad la liberación, la defensa, la autogestión, la coexistencia y la soberanía de los Estados, teniendo en cuenta las particularidades actuales e históricas de cada uno de ellos.

A partir de la Cumbre de Argel realizada en 1973, el Movimiento estableció un Buró de Coordinación, con el fin de organizar los preparativos de las Cumbres y las reuniones. A su vez, este Buró es el encargado de coordinar los Grupos de Trabajo y Comisiones del MNOAL.

Además, durante la Cumbre de Argel, fue denunciada por primera vez la concentración de los recursos de la información en manos de Estados Unidos y Europa Occidental, planteando – tal como se realizó en la actual Conferencia que complejiza este antecedente- la necesidad de corregir el desequilibrio y la asimetría característica en la posesión de las tecnologías de la información y en la difusión de los acontecimientos noticiosos.

Siguiendo estos principios, los partícipes de la VII Conferencia reunidos bajo el lema "Retos y propuestas para la difusión objetiva de la voz del Sur ante las tendencias actuales en las esferas de la información y las comunicaciones", coincidieron en la importancia del Derecho a la Información que deben presentar todos los países del mundo para un próspero desarrollo político, económico y social que parta de la independencia con respecto a las potencias hegemónicas.

Jorge Valero, Embajador de Venezuela ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), afirmó que "debemos considerar que los medios de comunicación no deben contribuir a la liberación del espíritu malo y a potenciar las capacidades de desarrollo de los países, sino a destacarlos".

Asimismo, el funcionario bolivariano agregó: “en esta reunión los ministros de información y comunicación de los Países No Alineados, darán su voz de aliento. Estamos en un período de revitalización de esta organización, pues los países desarrollados y los voceros del neoliberalismo habían proclamado la muerte de los Países No Alineados".

A través de la condena a aquellas medidas coercitivas de parte de los Estados más poderosos a nivel internacional que restringen el derecho universal de acceso a la información y de libertad de expresión, la VII Conferencia de Ministros de Información del Movimiento de Países No Alineados (COMINAC) – conformada por unas 90 delegaciones de los 117 miembros plenos – dio como documento final la aprobación de una estrategia destinada a potenciar la cooperación entre los mismos.

Con esta táctica, se busca romper con el dominio monopólico de los medios de comunicación masivos y con las tendencias tergiversadoras de los hechos que tienen la finalidad de imponer mundialmente los principios hegemónicos, neoliberales y capitalistas de las principales fuerzas, en desmedro de las situaciones de los países del llamado “Tercer Mundo”.

El documento final del encuentro pone de manifiesto, a su vez, la preocupación existente por la cada vez mayor brecha digital entre los países desarrollados o ricos y los subdesarrollados o pobres. Este hecho genera un sistema de exclusión en las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC) y presenta la necesidad inmediata de actualización e inversión para generar una ruptura de la actual asimetría de la comunicación, sobre todo en el acceso a Internet.

No obstante, este proceso de proclamar medios de comunicación contrahegemónicos y alternativos al sistema actual de dominación mundial comenzó en América Latina, por ejemplo, con la creación del canal televisivo venezolano Telesur.

El mismo, cuya finalidad es promover una comunicación propia de los países de Sudamérica, es transmitido a los diferentes países del Cono Sur. No obstante, el MNOAL pretende expandir dicha emisora fuera de los límites del continente americano, generando que la voz del sur llegue también a países europeos, asiáticos y africanos que conforman la unión de No Alineados.

De acuerdo a declaraciones del ministro bolivariano de Comunicación e Información, Andrés Izarra, durante la culminación de la Conferencia, la expansión de Telesur es inminente y, a su vez, se espera la concreción de la instalación de una sede de la Red de Agencias de los Países No Alineados (NNN) – creada en el año 2003 – en Caracas, destinada a los asuntos de la región.

Asimismo, el funcionario venezolano destacó la importancia de considerar a los medios como herramientas para informar y comunicar pero en post del interés público, la legalidad, la paz y la comprensión y sin propiciar la desestabilización de las relaciones entre los países.

Para el canciller cubano Felipe Pérez Roque, “el injusto y antidemocrático orden internacional a que se nos pretende someter es responsable del abismo que separa al Norte del Sur en cuanto a la producción, acceso y flujo de la información. Sustenta, además, la violación del derecho de nuestros pueblos a recibir información veraz y objetiva, requisito imprescindible al ejercicio de la libertad y la libre determinación”.

Los Ministros estiman que es de vital importancia “hacer un uso efectivo de los medios de difusión y de la tecnología para promover los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) con vistas a contribuir a la erradicación de la pobreza extrema y el hambre; el logro de la enseñanza primaria universal; la promoción de la igualdad de género; la reducción de la mortalidad infantil; la lucha contra el VIH/SIDA y otras enfermedades, con el fin de asegurar la sostenibilidad del medio ambiente y el fomento de una alianza mundial para el desarrollo encaminado a lograr un mundo más próspero, pacífico y justo.”

En este sentido, la discusión en torno a la comunicación no se centraliza sólo en la ampliación de la difusión de las noticias y de las diferentes miradas sino que se encuentra estrechamente ligado con un desarrollo socioeconómico y político de los Estados que permita una integración de dichos aspectos tanto a nivel nacional como internacional.

Es preciso reorganizar la información brindada a las sociedades del mundo para culminar con el sistema asimétrico de comunicación que genera a gran escala desinformación y tergiversación de los hechos en la medida en que los medios – reemplazando su rol de comunicadores y formadores de opinión pública por el de empresas o grupos económicos – responden a los intereses transnacionales de los capitales que los conforman.

Con pobreza, marginalidad, desempleo y exclusión -condiciones que caracterizan a los países subdesarrollados- es imposible la concreción de un nuevo sistema de comunicación que involucre nuevas tecnologías.

Por ello, es preciso coordinar los diversos factores para un progreso integral de estas regiones subordinadas a las acciones de los Estados más fuertes y poderosos y a la consecuente manipulación política de la información, a través de tácticas eficaces para el establecimiento de redes de información independientes, coordinadas a través de una ética profesional, que forjará la preservación y promoción de los intereses nacionales.

Fuente: Agencia Periodística del MERCOSUR (APM), Facultad de Periodismo y Comunicación Social, Universidad Nacional de la Plata, Argentina.



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