“¿La prensa europea le dedicaría tanta importancia a Chávez, como un Satán siempre disponible, si Venezuela en vez de petróleo exportara lechuga?”

Eduardo Galeano

Según el sistema neoliberal y su ley de oferta y demanda, el mercado fija los precios de bienes y servicios. Tales cifras, argumentan sus defensores, son justas y exactas. Por eso me resulta inadmisible que sus voceros divulguen que “el petróleo está caro”.

Su precio, simple estadística basada en una moneda que se deprecia, llegó hasta $ 135. Eso no es culpa de Venezuela, ni de la OPEP.

Nuestro Producto Interno Bruto, consecuencia de lo anterior pero a precios constantes, subió 4,8% en el primer trimestre de 2008. ¡Cuatro años y medio de consecutivo crecimiento!

La actividad económica del Sector Privado, en esos tres meses, se elevó en 11,1% con casi 5% de aumento en el comercio. Suele afirmarse que el mejor índice para medir empleo y distribución de ingresos es la construcción privada. Esta actividad, en el mismo período, subió más del 4%.

Quien no crea en nuestra abundancia lo invito a buscar un puesto de estacionamiento este sábado en algún Centro Comercial, revisar la lista de espera en las ventas de automóviles, conseguir sillas vacías en un restaurant de lujo o entrar a alguna venta de celulares.

Los utilizan

El Ejecutivo Federal de México pretende imponer la privatización de importantes segmentos de la industria de hidrocarburos de esa gran nación. Bajo el argumento de “democratizar la propiedad petrolera” algunos personeros de ese gobierno sostienen la idea de colocar en la bolsa un porcentaje del capital social de PEMEX.

El plan incluye la transferencia de los derechos de explotación de yacimientos marginales y la cuadriculación del territorio mexicano en bloques a asignar al mejor postor. ¡Nada original! Ya sucedió en Venezuela a principios de la década de los 90.

En paralelo, la cumbre de Presidentes Centroamericanos, celebrada en El Salvador, acordó solicitar a las Naciones Unidas una asamblea extraordinaria para discutir el “elevado precio del petróleo”. El comunicado expone su “alarma por las consecuencias económicas y sociales derivadas de los altos precios del petróleo y su impacto en los alimentos a nivel mundial”.

¿A quien creen engañar? Debería darles vergüenza utilizar la pobreza del país latinoamericano de menor espacio geográfico para hacer propaganda a favor de sus bastardos intereses. A propósito ¿no influirá también en ese hermoso país la dolarización de su economía?.

Qué les conviene

Los enemigos comunes tratan de influir en esas y otras naciones a través de los precios petroleros. ¿Son acaso las mismas necesidades? ¿Alguna vez en la historia han sido aquellos solidarios con las penurias de los nuestros?

Hasta les hacen sugerir la creación de una Organización de Países Consumidores de Petróleo. Si no fuera porque la irían a manejar desde las oficinas de Exxon-Mobil, no sería ni tan mala idea. Se podría incluso bajar precios y mejorar condiciones; así lo hacemos en el ALBA y lo haremos en UNASUR. Las naciones hermanas pueden ahorrarse pagar los dividendos superexagerados que ganan los intermediarios del crudo.

A esos países no les conviene ninguna baja de los precios internacionales del petróleo. Pueden contar con los hidrocarburos venezolanos para enfrentar unidos al enemigo común.

Chávez declara:

“Yo proponía en la Cumbre de la OPEP que nos encarguemos de los 50 países más pobres, que consumen apenas 700.000 barriles diarios. A los pobres tenemos que ayudarles a sostener su factura energética. Venezuela está dirigiendo hoy cerca de 300.000 barriles diarios de crudo a ayudar a los países del Caribe y también a algunos de Suramérica”.

Todas estas cifras son conocidas por los opositores. Su único objetivo, al atacar las decisiones del Presidente, es pescar en río revuelto. Pero ahora esas aguas están en manos del pueblo.