Para construir el Estado boliviano y consolidarlo se necesita la voluntad colectiva de la nación, de todos sus habitantes, es decir de aquellos que quieren construir primero la casa grande que es Bolivia y después la casa chica que son los departamentos, provincias, cantones, municipios y villas. Es decir se trata de votar y decidir en función de dar forma y contenido nuevo al Estado boliviano. Por eso se trata de una nueva CPE elaborada en forma legal por la Asamblea Constituyente, que ahora necesita legitimidad mediante referéndum nacional, social y popular.

Método contrario es votar y consolidar primero autonomías departamentales con discreción de prerrogativas como la de tener tuición exclusiva sobre recursos naturales, renovables y no, política internacional propia y fuerzas armadas y policías dependiendo de gobiernos departamentales pero no del mando único nacional. Con estos estatutos se da lugar a republiquetas de antaño y no a la unidad del Estado y la nación pregonadas por fundadores de la patria grande que es Bolivia, como Bolívar, Sucre, Andrés Santa Cruz, Juana Azurduy, Manuel Padilla, Hermanos Lanza, Cañoto, Warnes, Montero, Moto Méndez, Camargo, Muñecas, y otros miles de guerrilleros de la independencia durante 15 años combatiendo por esperanza y libertad. Y antes indígenas o mestizos como Tupac y Tomás Katari, Bartolina Sisa, Muyba, Titichoca, Pagador, Arze y Murillo.

Esta realidad boliviana que es de un ideal infinito de libertad como decía Bolívar, no puede ser dividida a título de estatutos autonómicos que ni siquiera están reconocidos en la actual y vigente CPE. Se necesita una nueva CPE como la elaborada por la Asamblea Constituyente para poner en vigencia la realidad autonómica, pero en marco espiritual de la nueva CPE que es social, nacionalista, endógena, industriosa, de economía mixta, antiimperialista y por sobre todo latinoindoamericanista. Es decir bolivariana que legado de los militares antiimperialistas.

En esencia la nueva CPE propone que ningún departamento, provincia o región indígena pertenece a lugareños únicamente sino ante todo a todos los bolivianos representados por el Estado nacional. Nada puede ser sólo de paceños, cruceños, benianos, amazónicos, chaqueños, altiplánicos, vallunos, chapacos, en exclusiva, sino de todos los bolivianos a través de leyes nacionales emergentes de la nueva CPE como también de la actual.

Es esta concepción estatal que los bolivianos deben defender, apoyar y hacer conciencia en sus hogares, y que se llama tecnointeligencia nacional y patriótica, que nada tiene que ver con los reyes chiquitos de oligarquías lugareñas que juegan con apoyo gringo a la división de Bolivia y de la región suramericana y mundial también. Como en Kosovo y África últimamente.

Para contraponerse a esta política de división el Gobierno nacional actual de Evo Morales debe ganar conciencias de todos los bolivianos para aprobar la nueva CPE, por eso debería tomar las siguientes medidas urgentes como políticas de Gobierno y Estado, a saber:

1.- Solamente el futuro basado en la revolución científica y tecnológica puede unir esencialmente a bolivianos. No el pasado colonial donde nuestros padres o fueron conquistados o fueron conquistadores. Pero sí la revolución del conocimiento y la investigación científica desde bases obreras, campesinas, artesanales, citadinas, empresariales, militares, curas, policías, sindicalistas, científicos, estudiantes, universitarios, investigadores, amas de casa y jóvenes.

Es decir, a través de la revolución tecnointeligente aplicada al conocimiento, cultura y producción. Esto significa superar el fundamentalismo indígena, sectarismo, atraso cultural y científico, e ingresar a la concepción mundial progresista que incluye a griegos antiguos, revolución científica moderna desde Copérnico hasta nuestros días con Einstein y las luchas sociales de la humanidad por construir el socialismo y una nueva civilización humana, desde Bolívar y Abreu de Lima en el Tercer Mundo hasta Marx y Engels en el Primer Mundo. Pasando por experiencias no derrotadas o que volverán pronto a ponerse en vigencia, en mejores condiciones, de chinos, vietnamitas, rusos, hindúes, cubanos, angoleños, congoleses, nicas, argentinos peronistas y abelardoramonistas, brasileños prestesistas, varguistas, goulartistas y lulistas, peruanos alvaradistas, chilenos allendistas, colombianos gaitanistas, guatemaltecos arbenzistas, venezolanos bolivarianos, bolivianos villarroelistas, etc. Es la Gran Patria Latinoindoamicana expresada hoy en UNASUR, Bancos Sur y ALBA, Seguridad Energética, que hoy pretende desarrollarse independientemente de gringos creadores de pobreza y naciones oligárquicas en la región y el mundo.

2.- Evo Morales no puede ni podrá vencer sólo, a menos que haga funcionar la historia boliviana desde 1943 al menos, cuando Gualberto Villarroel y militares socialistas junto a mineros, fabriles, campesinos y empresarios patriotas y sociales, pretendieron construir el frente nacional antiimperialista para contrarestar al imperialismo. La Revolución Nacional de 1952 – con errores y traiciones – tuvo a líderes honestos y antiimperialistas a toda prueba, Hernán Siles Zuazo creador de la UDP y Ñuflo Chávez de unidad con el oriente boliviano pobre de entonces. En Santa Cruz existen líderes regionales socialistas y nacionalistas como Jerges Justiniano, por ejemplo, que Evo Morales no los convoca. Sin el concurso de todos los bolivianos progresistas – hoy desplazados por el fundamentalismo indigenista – Bolivia no podrá vencer ni aprobar la nueva CPE.

3.- Evo Morales necesita de tecnopolítica y tecnointeligencia que haga planificar a masas, dirigentes, líderes y ministros el Desarrollo Energético y Petroquímico y la Generación de Electricidad en gran escala en Bolivia. Con ayuda de Bancos SUR y ALBA, Bolivia podría construir hidroeléctricas para instalar al menos 24 millones KW de potencia en breve lapso de tiempo no mayor a 10 años. Exportación de energía eléctrica es salvación económica con tecnología que bolivianos conocen muy bien. Existe mercado regional casi sin límites para adquirir energía eléctrica, gas, diesel GTL, biocombustibles no procedentes de alimentos, manufacturas, servicios, turismo, etc. Es la revolución energética que está o debería estar explícitamente incorporada como objetivo nacional y política de Estado unificadora en la nueva CPE..

4.- Finalmente, Evo Morales debe convertirse en líder latinoindomaericano por excelencia de integraciones energética, cultural, vial, económica, social, histórica a través del bolivarianismo integrador y unificador de pueblos y naciones. Evo Morales debe abrir mercados para Bolivia en región UNASUR y atraer inversiones pequeñas y grandes para proyectos hidrocarburíferos, LNG locales, termoeléctricas, con participación de YPFB, ENDE, COFADENA, prefecturas, municipios, empresarios locales, comunidades campesinas y cooperativas industriales.

Estas propuestas deben ser hechas durante la campaña nacional para la aprobación de la nueva CPE con espíritu integrador, de frente antiimperialista, humanista, científico, tecnológico, libertario, social y creador de investigaciones en sectores industriales, vivienda, salud, energía, producción de alimentos y manufacturas, valor agregado y productividad.

– Ricardo Ángel Cardona, columnista de www.redbolivia.com