Los datos son duros, las cifras espeluznantes, de ahí que no se valgan derrapones presidenciales que contabilicen muertes, decomisos, detenciones y demás atentados con goles que mete el hampa y los que anota el gobierno

Únicamente en la ciudad fronteriza de Tijuana, Baja California, en los últimos 7 años la violencia cobro más 3 mil víctimas, 60 por ciento de ellas a causa de la disputa de bandas de narcotraficantes, secuestradores y hasta de traficantes de ilegales, es decir fueron ajusticiamientos.

La Secretaría de Seguridad Pública federal dio a conocer que de enero a noviembre del 2007 fueron ejecutadas por el crimen organizado en promedio 7.6 personas diariamente.

El incremento fue de un 14.2 por ciento con respecto al periodo anterior, al contabilizarse el número de asesinatos realizados por el narcotráfico, al pasar de 2 mil 221 a 2 mil 560. De acuerdo a esta tendencia, que no ha sido modificada por la autoridad, al sumar las víctimas mortales de diciembre, la estimación es de 2 mil 795, en los doce meses del 2007.

Hasta este miércoles, según la contabilidad puntual del diario El Universal, en lo que va de este año las “bajas por el narco” ascienden a 399; en promedio 7.8 personas por día, lo que quiere decir que los asesinatos de la violencia en nuestro país siguen incrementándose.

Por lo que respecta a los atentados cometidos contra periodistas, en lo que va del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa el saldo es pavoroso: Han asesinado a 14 y se han producido 4 desapariciones forzadas de informadores; el incremento es notable con respecto al supuesto gobierno del cambio de Vicente Fox Quesada.

El promedio en ese sexenio del horror, donde se inició la espiral de las agresiones que tienen como objetivo socavar las libertades de prensa y expresión fue de 5 periodistas asesinados por año, y uno secuestrado. En un año 3 meses de la actual administración, llevamos 14 asesinatos y 4 desapariciones forzadas. Prácticamente un asesinato por mes y dos secuestros cada 30 días.

Sobre el avance de la investigación sobre la explosión registrada el pasado viernes en la colonia Roma, en las inmediaciones de la Zona Rosa y a unos metros de donde se ubica la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, ha quedado comprobado que el atentado estaba dirigido contra un alto mando policíaco.

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal informó que el artefacto explosivo es conocido popularmente como la “Madre de Satanás”, y confirmó que solicitarán el arraigo en contra de Tania Vázquez, quien pasó de victima y testigo a cómplice e indiciada en el caso, puesto que ella acompañaba a Juan Manuel Meza Campos, alias “El Pipen” el hombre que perdió la vida al explotarle el artefacto. Además, la autopsia comprobó que este individuo se había drogado cuando menos cuatro horas antes del incidente, que estuvo a punto de provocar una mayor tragedia.

Solamente para redondear estos datos duros, que no son todos ni los únicos, es de mencionarse que existen alrededor de 875 millones de armas en el mundo y la tercera parte de ellas las tiene la sociedad civil; así lo reveló la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinoza, al inaugurar la Convención Interamericana Contra la Fabricación y el Trafico Ilícito de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y Materiales Relacionados.

Y el presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa derrapa, usando su metáfora deportiva, cuando afirma: “En términos futbolísticos, haciendo equipo con otras autoridades, el Gobierno Federal está metiendo muchos goles a la criminalidad en México”. Sin comentarios.

– Teodoro Rentería Arróyave es periodista y escritor mexicano.