Nos enfrentamos a problemas complejos que los Gobiernos no están resolviendo o que no pueden resolver solos.
Palabras de Bill Clinton en la apertura de la III Clinton Global Initiative.

El ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton organiza un foro anual en Nueva York, paralelo a la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre los grandes desafíos mundiales. El fin del foro, según él, es convertir las buenas intenciones en resultados (Clinton Global Initiative).

Este año se realizó la III versión del Foro y en uno de los paneles, el de educación, participaron el presidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez, la actriz Angelina Jolie, el ministro de educación de Afganistán Mohammed Haneef Atmar y Valentino Achak Deng, líder de una ONG que lleva su nombre.

Mientras la influyente actriz de la Fundación Jolie-Pitt mostró su preocupación por la población desplazada, por los refugiados que deja la guerra de Irak y por la falta de orden en las prioridades de los gobernantes, el presidente Uribe V., en su versión libre, confesó que la última película que había visto fue El Llanero Solitario hace como cuarenta años y, además, alertó sobre el impacto del consumo de droga en la educación.

El presidente Uribe V., creyendo que la actriz Jolie lo dice por desconocimiento de Colombia, le extendió invitación para que, in situ, comprendiera el problema de desplazamiento forzado.

Lo que parece desconocer el presidente Uribe V. es que la comprometida actriz estadounidense estuvo en junio de 2002 en Ecuador visitando a un grupo de desplazados colombianos y, además, participó en la producción del video Desplazados, patrocinado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en Roma (Acnur). Luego asistió a Milán (Italia), con el diseñador de moda Giorgio Armani al lanzamiento de dicho documental para la consecución de ayuda humanitaria.

Ella, en diciembre de 2006, en compañía de su esposo Brad Pitt, decidió pasar la navidad en Costa Rica con un grupo de refugiados colombianos. Angelina Jolie es embajadora de buena voluntad de la Acnur y conoce el problema y la posición del presidente Uribe frente a la guerra de Irak y su doctrina de “no existencia del conflicto armado interno”.

Lo más relevante de la intervención de Angelina Jolie en el panel sobre Desafíos de la Educación esta relacionado con el debate político de las prioridades: afirmó que con el gasto de ocho horas de guerra en Irak —una guerra que apoya el presidente Uribe V.— se podría llevar a 150.000 niños a la escuela.

Sería bueno que la Acnur invitara al presidente Uribe V. a Irak para que presencie la guerra que apoya y que hoy la mayoría de los norteamericanos repudia, o que el presidente Uribe V. entrara a un adoquinado colegio de la comuna ocho de Medellín para que viera niños de cuarto grado de primaria que no saben leer.

¿La guerra o la educación? ¿Cuál es el desafío? La guerra no puede seguir siendo la propuesta. La guerra es el camino aparentemente corto. Una de sus secuelas, el desplazamiento forzado, es para los guerreros un efecto colateral necesario que la humanidad debe soportar.

Cuatro millones de desplazados en Irak y tres millones de desplazados en Colombia son un precio infame, una lesión enorme a la humanidad, una película repudiada por todo el mundo.

La cosa es al revés: los organizadores invitaron al Presidente de Colombia para notificarle que conocen el problema y que están preocupados por los desplazados del mundo, por el conflicto armado en Colombia y por el apoyo de este país a la guerra de Irak.

La Corte Constitucional ha calificado el desplazamiento forzado como un estado de cosas inconstitucional, porque el drama que vive cada una de las personas lesiona el derecho humano fundamental a un mínimo vital y social.

El fallo T-025-2004 de la Corte Constitucional ordena atender con prioridad a la población desplazada. Los derechos sociales de la población desplazada son fundamentales y el Estado no se puede excusar en la falta de capacidad presupuestal para socorrer a quienes sufren las consecuencias de una política de guerra.

No se trata de atraer visitantes para exhibir las bondades de la guerra, que no tiene ninguna bondad con la población desplazada. Se trata de mostrar las causas del conflicto armado y social que tiene Colombia, como la insultante concentración de la tierra o la eliminación sistemática del sindicalismo, la desvalorización del trabajo y las violaciones a los derechos humanos.

Acabar con el desplazamiento forzado en Colombia, que es mucho más que atender humanitariamente a sus víctimas, es un desafío mundial. Ahí está otra manifestación, adicional a la del Acuerdo Humanitario, de la globalización del conflicto armado interno en Colombia.

La invitación al presidente Uribe V. al III Clinton Global Initiative fue una invitación a que se quitara el antifaz ante el mundo y abandonara su posición de Llanero Solitario, de justiciero enmascarado y pusiera en orden las prioridades.

– Rafael Rincón  es director del Consultorio de Derechos y Gobernabilidad háBeas Corpus, Medellín- Colombia

Fuente: el yesQuero
www.elyesquero.blogspot.com
Medellín, Colombia

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