El liderazgo mundial es consecuencia de filosofías que responden a ideales y necesidades de la humanidad. La humanidad necesita rumbos y metas para ser feliz y realizarse como especie humana dentro del contexto que entrega la naturaleza y el cosmos.

Cada filosofía que inventan pueblos alrededor del mundo una es mejor que la otra. Nunca el pasado fue mejor que el presente. Es el futuro que será mejor que el presente porque existirá acumulación de fuerzas y experiencias que la humanidad toma para sí y no las deja ir fácilmente, por más que las fuerzas retrógradas así lo pidan.

El ejemplo es la filosofía griega y el concepto de democracia que en ella nació. Nadie antes que los griegos, salvo sus antecesores naturales como fueron los pueblos del Medio Oriente y la India, plantearon un mundo regido únicamente por las fuerzas de la misma materia o naturaleza sin ayuda de nadie, excepto de los pueblos democráticos mismos.

Fueron filósofos jónicos que sistematizaron la sabiduría de egipcios, irakíes, iraníes, hindúes, hasta el nivel de expresar que el progreso pasaba por la sabiduría de la naturaleza y sus leyes intrínsecas. Lo mismo sucedió con las culturas amerindias que basaron su cosmovisión en el respeto de la naturaleza, Pachamama y del dios Inti que da energía.

El mensaje jesucristiano incorporó el concepto del amor universal y del dios que ama a todos los seres humanos, porque todos son sus hijos. Pero este mensaje tuvo que incorporar a filósofos griegos como Aristóteles, entre otros, para universalizarse. Lo mismo que ahora en Latinoindoamérica debe necesariamente incorporar la cosmovisión indígena.

Después de dos mil años de historia y de avances científicos en y con la naturaleza, la humanidad se hizo con la teoría científica del marxismo histórico y dialéctico, que desnuda la realidad y la muestra tal cual es. Realidad que no es eterna y que puede transformarse a favor de pobres y desposeídos y de países atrasados a través del poder popular oficializado y en acción, como está planteado en la nueva Constitución de Venezuela Bolivariana..

Antes de esto, sin embargo, un líder extraordinario, del denominado Tercer Mundo llamado Simón Bolívar, plateó que solamente se puede construir sociedades dignas y solidarias en la parte sur del planeta con integración, unidad y respeto de soberanías y libertad.

Integración y unidad que es enemiga de intereses históricos y concretos de países del norte industrializado y colonizador, representados por Europa, EE.UU., Japón y Canadá.

Estos países en mayor o menor medida tienen sometido al Tercer y Segundo Mundo con el intercambio comercial desigual y mantenimiento conciente de deudas externas colosales como impagables, así como las que tienen con países amigos como Brasil, Argentina, Perú, Chile, Colombia, Ecuador, México, Centroamérica, Caribeños, Africanos, Asiáticos y Europa oriental.

Sin embargo, hoy por hoy las materias primas se han convertido en la fuerza de redención de los países mencionados. Así China comunista tiene reservas por casi dos trillones de dólares, Rusia de medio trillón, India e Irán igualmente superan el medio trillón.

Los países suramericanos de la misma forma están acumulando grandes reservas monetarias en sus respectivos Bancos Centrales con el objetivo claro de crear un nuevo Banco Continental llamado Banco Sur. Estos países son Venezuela Bolivariana con 45 mil millones, Ecuador con más de 10 mil millones, Bolivia Bolivariana de Evo Morales con más de seis mil millones y Argentina con más de 50 mil millones de dólares.

Es decir el sur pobre de antaño ya tiene capitales necesarios para industrializar y modernizar continentes postergados como Latinoindoamérica, África y Asia.

Inclusive se da el fenómeno actual que entre China comunista, Rusia socialdemócrata de Putin y la India de Ghandi, están en condiciones de tumbar literalmente la moneda norteamericana del dólar, si sus gobiernos decidieran trasladar sus reservas astronómicas a euros o a oro metálico. Reservas conseguidas con el trabajo de sus pueblos sufridos.

Otra alternativa para los países del sur con grandes reservas monetarias como los mencionados es invertir entre ellos, en una relación sur-sur de beneficio mutuo.

Esta es explicación de porqué China comunista, Rusia socialdemócrata, India ghandista, Irán islamista, Corea del Sur y Japón mismo, han decidido invertir en países UNASUR y concretamente en Venezuela Bolivariana, Bolivia, Ecuador y Nicaragua sandinista, que antes sólo eran coto cerrado de transnacionales gringas, europeas y japonesas.

Antes que sus reservas pierdan 30% valor cada año con la devaluación constante del dólar consecuencia de la guerra de Irak, prefieren ellos invertir en países ricos en materias primas como son los latinoindoamericanos, bolivarianos, Cuba, africanos, asiáticos y Ártico.

Inclusive las inversiones se hacen muy fuertes en sus mismos países sin acudir a préstamos del BM o FMI, como sucede en el oeste campesino chino que crece 20% año, la Siberia rusa rica en petróleo, gas y metales que se moderniza a pasos agigantados y en áreas campesinas pobres de la India que dejan de tener hambre y miseria, como cuando el imperio inglés las dominaba.

Es un mundo multipolar que obedece a ideales bolivarianos de unidad, integración y solidaridad entre países de Sudamérica primero, Latinoindoamérica después y el Tercer Mundo finalmente. EE.UU. no tiene nada que decir excepto amenazar con nuevas guerras.

En las NN.UU. Evo Morales ha planteado construir entre todos un nuevo orden económico social y ambiental mundial ( NOESAM ) que elimine la función del capitalismo salvaje y de las transnacionales como motores de la economía mundial, y en su lugar se llegue a crear economías sociales y cooperativas con recursos financieros de Bancos Centrales del Segundo y Tercer Mundo. De forma coordinada para que exista una eficiente transferencia de tecnologías y de investigaciones científicas entre ellos.

Desde Bolivia sólo queda apoyar estas iniciativas salidas del cerebro de un indígena pobre pero digno y consciente pero que en resumen suenan a más sabias que las de genios como Bush y Sarkozy juntas. Por eso jóvenes y universitarios en EE.UU. dieron su aplauso y respaldo.