Si no tenemos en cuenta la historia
Padeceremos peores horrores que los del pasado.

El debate a la Drummond, realizado el pasado 5 de junio, por el Partido Liberal y el Polo Democrático Alternativo en el Senado de la República, puso de presente sus contratos leoninos con el Gobierno que favorecen exclusivamente a la multinacional estadounidense, solo nos deja el hueco en la Jagua de Ibirico y la mancha negra de la muerte entre la mina, Santa Marta, Ciénaga y Cartagena.

No solo saquean nuestra riqueza y el trabajo de millares de trabajadores, sino que propician la más criminal de las contaminaciones que se tenga noticia en nuestra historia. Se afecta a los pobladores del Cesar, Magdalena y Bolívar. El polvillo negro de la muerte inunda los poblados, las vías, las aguas, las plantaciones de todo tipo en el recorrido y atenta contra la vida de cientos de millares de habitantes que se exponen a graves enfermedades respiratorias que poco a poco minan su existencia.

Han salido a la palestra los graves perjuicios a la industria turística. Empresarios, decenas de miles de trabajadores, pescadores y habitantes de ciudades como Ciénaga y Santa Marta ven deteriorados sus negocios, su empleo, sus ingresos, su nutrición y sus vidas por las acciones de la transnacional defendida por el Gobierno de Alvaro Uribe y Francisco Santos y una minoría de apátridas, que se nutren de las migajas que las carboneras gringas les tiran.

El Senador Jorge Enrique Robledo del Polo anunció en Santa Marta el impulso a un nuevo debate y/o audiencia pública en el Congreso, que además de la Drummond incluya a la Glencore, que sigue sus pasos de saqueo y que cuentan con el respaldo de los gobernantes de turno, plegados a sus acciones saqueadoras y perjudiciales para la Costa Atlántica y el país.

La historia de la United Fruit Company y la masacre del 6 de diciembre de 1928 en Ciénaga, llevaron al movimiento popular a instalar el Monumento de Rodrigo Arenas Betancourt en la Plaza de los Mártires bananeros, reivindicando su grito vigente de VIVA COLOMBIA LIBRE, que fuera acallado por las balas asesinas del régimen de la época. Jorge Eliécer Gaitán con razón expresó en su debate en el Congreso: … el Gobierno Colombiano tiene la rodilla temblorosa para el oro yanqui y la metralla homicida para el pueblo…

Hoy los saqueadores el carbón, del mismo imperio estadounidense, no solo reciben el apoyo del uribismo, con las mismas rodillas temblorosas, sino que continúan haciendo el papel de bufones para entregar nuestros recursos naturales y el trabajo nacional y defender a estos piratas modernos, con peores horrores, que los causados en la Zona Bananeras del Magdalena.

Solo la resistencia civilizada y democrática del pueblo podrá librarnos del saqueo de nuestro carbón, del deterioro de nuestro ambiente vital y de la bufonería de los uribistas que traicionan nuestra soberanía, trabajo y producción, en beneficio de esas grandes multinacionales del imperio, por un plato de lentejas.