1.- Pequeña introducción histórica

La dulce y valiente Nicaragua estuvo fuera de las noticias del mundo durante mas de 15 años, luego de que el gobierno sandinista, que llegó al poder por la insurrección de un pueblo en armas en 1979, fuese derrotado en las urnas en 1990

El FSLN, fundado por Carlos Fonseca en 1963 tiene sus antecedentes en la resistencia antiimperialista de Sandino, asesinado en 1934.  Su desarrollo como organización revolucionaria fue el resultado de un prolongado y rico proceso de lucha en la montaña y la ciudad.  La Revolución Victoriosa, fruto de la unidad de todas las tendencias sandinistas y de la participación masiva del pueblo, estaba presidida por una conducción colectiva, acompañada de cientos de cuadros jóvenes formados en las más duras condiciones de lucha y con valores éticos incuestionables. 

Las condiciones de pobreza y exclusión que encontró el gobierno de la Revolución no pudieron ser cambiadas pero se hicieron importantes esfuerzos en educación, una alfabetización ejemplar, se masificó la atención en salud, se democratizó la propiedad a través de la reforma agraria y se organizo el Ejército y la Policía con los mandos y tropas de la guerrilla sandinista. 

La llamada “guerra de baja intensidad” que durante sus dos mandatos mantuviera Reagan contra el sandinismo produjo, a final de los años 80, al total colapso económico.  Los más de cincuenta mil muertos y la caída del campo socialista, entre otros factores, minaron la capacidad de resistencia de una parte del pueblo.  Reagan no había logrado militarmente destruir la revolución, pero se habían creado las condiciones políticas para la victoria electoral de la derecha unificada en la UNO[1] que obtuvo 53% de los votos contra el 42% del FSLN en 1990.

Los gobiernos conservadores y neoliberales que gobernaron Nicaragua desde entonces, se concentraron en el restablecimiento pleno del modelo capitalista y su economía de mercado, en restaurar al gran capital criollo, revirtiendo todas las transformaciones, políticas y sociales que pudo hacer la revolución.  Se emprendió un abierto proceso de cooptación del liderazgo sandinista.  La paz, se convirtió en la paz de los sepulcros para la mayoría y una nueva minoría tomaría las riendas del país. 

 La transmutación del sandinismo en danielismo a partir del 90.

Como hemos señalado en otras ocasiones, la derrota coincidió con la capitulación del socialismo real y el reflujo mundial de las ideas revolucionarias.  Esto influyó en la desmoralización y dispersión de la conducción revolucionaria y en la incapacidad de desarrollar una estrategia de resistencia, en las nuevas condiciones.  La acción sandinista osciló entre la lucha popular- negociación desde arriba y el reparto de cuotas de poder y seguridades.  Resumidamente los resultados de esos años fueron

– El desmontaje de las principales transformaciones, en especial las referidas a la propiedad social.  Poco a poco las propiedades importantes volvieron a sus antiguos dueños y no pocas fueron repartidas a favor de un grupo de sandinistas, construyéndose de esa manera el grupo económico y empresarial sandinista.

– De la conducción colectiva se involucionó hacia el caudillismo de Daniel Ortega, quien termina controlando completamente el aparato del partido y las direcciones de las organizaciones populares afines.  El control fue posible gracias a la sucesiva expulsión y toma de medidas represivas contra quienes disentían de su línea y forma de operar.  Además de ser el único secretario general del partido, desde 1979, Daniel llegó a establecer el principio de que sólo el puede ser el candidato del FSLN, prácticamente para él “el partido soy yo”.  Publica y oficialmente ha declarado que él es el eterno candidato porque sin él “solo queda el caos para el sandinismo”.

– Al colocar el tema de compartir el poder como el asunto primordial de su estrategia, Daniel Ortega llevó al FSLN (1998) al establecimiento de un Pacto de alternabilidad y repartición de todos los órganos del estado con uno de los grupos más importantes de la derecha.  El PLC con el caudillo Arnoldo Alemán[2] a la cabeza, dirigido por reconocidos somocistas antes desplazados del poder quienes también construyen otro grupo económico emergente, a partir del uso y abuso de los bienes del estado. 

– El pacto con Alemán permite que ambos caudillos controlen hoy todos los poderes del estado, Corte Suprema, Consejo Supremo Electoral, Contraloría de la República, Jueces, Magistrados de apelaciones.  Todas estas instituciones son utilizadas para premiar a los amigos y castigar a los adversarios

– Las diferencias del Cardenal Obando con el presidente Bolaños (2002 -2007), gobernante conservador, que quiso distanciar el poder civil del eclesiástico, fueron aprovechadas por Daniel Ortega para articular un nuevo pacto, esta vez con el alto jerarca de la iglesia católica.  Esta última alianza ha conducido al FSLN a comportarse como un partido confesional en donde prevalece un mensaje cargado de religiosidad, todos sus principales actos partidarios están presididos por un jerarca de la iglesia católica.  Esta “santa” alianza condujo últimamente al FSLN a la derogación del aborto terapéutico establecido en el código penal nicaragüense desde el siglo XIX. 

En Ocasión de la criminal derogación del aborto terapéutico, Rosario Murillo esposa de Daniel Ortega, vocero oficial del partido y del gobierno declaró: "Somos enfáticos: No al aborto, sí a la vida.  Sí a las creencias religiosas; sí a la fe; sí a la búsqueda de Dios, que es lo que nos fortalece todos los días para reemprender el camino", “el FSLN respalda la posición de la Iglesia Católica y de las iglesias en general, "contra el aborto en cualquiera de sus formas porque es un atentado contra la fe, contra la vida[3]

– El principal compromiso de Daniel Ortega con Alemán fue la desmovilización de la lucha popular a cambio de cuotas de poder institucional.  En efecto para 1997 la lucha de masas parecía haber llegado a su fin.  Las organizaciones cuyos principales dirigentes pasaron a ser diputados, o parte de las estructuras de poder, dejaron de resistir y luchar. 

– Durante los últimos 16 años el FSLN de Daniel Ortega, terminó por ser un aliado indispensable en la aplicación de las políticas neoliberales en Nicaragua.  Los gobiernos pedían gobernabilidad, y daban a cambio seguridad personal, espacios institucionales y ventajas en los negocios y propiedades recién adquiridas a los nuevos capitales sandinistas, ligados al caudillo Todos los planes de ajuste, las condicionalidades del FMI, las privatizaciones de las comunicaciones, la energía, la seguridad social, fueron aprobadas sin resistencia alguna.  Para el año 2005 y – a manera de culminación de este proceso – , siendo presidente del parlamento René Núñez, dirigente danielista, se introdujo al parlamento por decisión política de Daniel Ortega la aprobación del TLC con Estados Unidos (DR-Cafta) y a principios del 2006 fueron los votos de la bancada del FSLN los que permitieron que entrara en vigencia, con la aprobación de las llamadas leyes complementarias. 

¿Existe una izquierda en Nicaragua? El escenario electoral recién pasado

Aunque el FSLN en los años 80 no llegó a proclamar oficialmente que su meta era la construcción del socialismo, como fuerza de izquierda revolucionaria su orientación no admitía lugar a dudas.  La lucha por la Liberación Nacional y el Socialismo habían sido proclamadas por el FSLN de Carlos Fonseca.  Debemos reconocer que la dirigencia superior e intermedia de los años ochenta tenía una variada composición, que incluía desde militantes con formación marxista y clara definición ideológica que aspiraban a un cambio integral del sistema, hasta dirigentes y personalidades cuyo énfasis era el poder, la democracia formal, y cambios únicamente en el sistema político, es decir, derrocar a la dictadura para instaurar la democracia.

Daniel Ortega nunca se inscribió dentro de los comandantes con una formación y perfil ideológico definido.  Quizás en parte por ello fue incorporado a la Junta de Gobierno y luego propuesto a presidente para las elecciones de 1984.  Su liderazgo fue una larga construcción que se terminó de reafirmar después de la derrota del 90, cuando su condición de ex presidente, negociador de todas las luchas iniciales de resistencia, le permitió gozar hasta hoy de muchas prerrogativas, seguridad, una pensión igual al salario del presidente de turno, tiempo y abundantes recursos, para movilizarse por todo el territorio nacional. 

Aunque Ortega ha tenido un comportamiento pendular y esquizofrénico, por un lado hablando en distintas direcciones de acuerdo al auditorio y con una práctica política que se distancia mucho de sus discursos, sigue usufructuando los espacios conquistados en nombre de los ideales revolucionarios y del prestigio histórico del sandinismo. 

El FSLN sin los referentes claves de un partido de izquierda, ideología, conducción colectiva, principios, formación política, debate político, cuenta con una base que simplemente se adhiere a la tradición de ser sandinista a partir de la figura de Ortega.  Hoy se puede decir que hay sectores que son más danielistas que sandinistas y casi otorgan a Ortega categoría de deidad[4].  .  Este fenómeno unido a la cooptación por dependencia de puestos y prebendas, fortalecen la sumisión y explica la capacidad para mantener el estatus quo al interior del partido. 

Las campañas del FSLN siempre con Daniel como candidato, fueron convirtiéndose progresivamente en una perorata vacía y repetitiva.  La campaña electoral del FSLN en el 2006 se realizó con los lemas de paz, reconciliación, amor, la voluntad de Dios.  Se ampliaron alianzas con sectores otrora somocistas, hasta el punto que Ortega llevó como vicepresidente a uno de los principales operadores de la CIA que actuaba como parte de los líderes civiles de la contra[5].

Hasta esta campaña las relaciones con los movimientos de izquierda en Latinoamérica habían sido limitadas a los contactos convencionales con dirigentes de otros partidos y sus foros tradicionales como el de Sao Paulo.  Sus vínculos con los movimientos sociales, y anti-neoliberales eran inexistentes.

El FSLN padecía el desprestigio de la piñata[6], el enriquecimiento de sus líderes convertidos ahora en importantes empresarios, y la falta de renovación de liderazgo y candidato.  Pero en un escenario latinoamericano en que se proclama la emergencia de la izquierda con las victorias de Chávez, Lula, Bachelet, Evo, Tabaré, Ortega apareció estrechando vínculos con el gobierno de Venezuela.  Su discurso interno siguió limitado al perdón, el respeto a la propiedad privada, el compromiso de seguir trabajando con el FMI, respeto a los compromisos con el CAFTA y el derecho a tener una nueva oportunidad, combinado con las grandes expectativas de una masiva ayuda Venezolana. 

En este escenario, la presencia de una fuerza alternativa que se ubicara a la izquierda de Ortega era sumamente importante.  Sin embargo no se pudo lograr.

La Alianza MRS integrada por distintas agrupaciones y movimientos políticos con distintos niveles de radicalidad, se expresó como una fuerza que ofrecía acabar con el pacto, la corrupción, con la subordinación de las instituciones a la lógica de los caudillos.  Pero no se presentó con un programa que incorporara una propuesta alternativa a los gobiernos neoliberales, dispuesta a acabar con la subordinación al consenso de Washintong.  Si bien denunciaba a los gobiernos anteriores, el uso del aparato del estado para favorecer a las elites empresariales, en especial del sector financiero, y ofrecía una política tributaria y distributiva mas justa, no se interesó en perfilarse como una fuerza de izquierda.

Efectivamente, en la Alianza MRS, coexisten fuerzas de distinto matiz ideológico.  El Rescate del Sandinismo, un movimiento sin personería jurídica, aglutina a luchadores sandinistas con reconocida militancia de izquierda, antiguos cuadros y dirigentes del FSLN de vinculaciones y raíces más populares.  Por otro lado en el Partido Renovador Sandinista, prevalecen quienes se autoproclaman de centro izquierda. 

Mientras algunas personalidades de la Alianza como Ernesto Cardenal y Carlos Mejía Godoy se proclaman antiimperialistas, algunos dirigentes como el propio candidato a la presidencia no tienen una nítida posición de oposición al neoliberalismo.  En realidad, en el conjunto de esta alianza se hace un marcado énfasis en los cambios político institucionales mas que en la modificación del modelo, aunque hay que reconocer como lo dijo Houtart- “que es conocida y probada la honradez moral de sus integrantes”.[7]

 La izquierda electoralmente hablando apareció representada por Daniel Ortega, y para la mayoría de los votantes este significaba confrontación, guerra, autoritarismo, inestabilidad, pacto, corrupción.  No hay duda, en cambio, que para los votantes sandinistas el FSLN significa trabajo, escuelas, salud y mejoría en las condiciones de vida.  En el escenario inmediato, para los votantes nicaragüenses el debate de las elecciones no era entre izquierda y derecha. 

El discurso de la derecha insistió en que el FSLN era la izquierda dura comparando astutamente a Ortega con Chávez y Fidel.  Mientras una parte significativa del sandinismo histórico votó por la Alianza MRS en rechazo a Daniel Ortega y sus políticas.  En síntesis, en las condiciones particulares de Nicaragua concurrimos a unas elecciones donde las propuestas programáticas nunca llegaron a significar rupturas importantes con el status quo.  Mientras en la vecina Costa Rica, donde el PAC[8] perdió por unos cuantos votos, el debate giraba alrededor de las privatizaciones, del TLC, en esencia de una alternativa al camino de la dictadura del libre mercado. 

Victoria electoral 2006.  ¿Es esto un gobierno de Izquierdas?

En estas elecciones el FSLN decreció en términos absolutos y relativos.  Subsanó el decrecimiento (10%) entre los sandinistas gracias a una política de alianzas pragmática pero el resultado de 37.9 % de los votos validos, confirma que la verdadera fortaleza de Ortega fue la capacidad de alimentar y sostener la división de sus adversarios políticos.  Los liberales que habían obtenido más del 50% de total de votantes, al presentarse divididos perdieron. 

En los primeros días el gobierno hizo importantes anuncios sociales: se suprimirían de inmediato los cobros en las escuelas que se habían disfrazado de “contribuciones voluntarias”, se eliminarían los cobros en los hospitales públicos y se entregarían medicinas gratuitas a la población.  Igualmente se anunció el programa hambre cero que otorgaría una contribución directa cercana a los dos mil dólares a 75 mil familias campesinas en los 5 años de gobierno, o sea unas 15 mil familias promedio anual. 

La presencia del Presidente Hugo Chávez en la toma de posesión, también se acompañó de importantes anuncios, como la garantía de un flujo de 10 mil barriles de combustible diario, 40% del cual seria pagado a un interés concesional y a 25 años de plazo[9], la apertura de una representación del BANDES (Banco Nacional de Desarrollo de Venezuela) y el ofrecimiento de 10 millones de dólares para financiar a bajos intereses el sector agrícola campesino.  Adicionalmente se firmó el compromiso de instalación de una refinería para procesar 150 MBD.  que permitirá abastecer el mercado regional centroamericano.  Importantes programas de salud para los sectores populares similares a los de Venezuela con Cuba, etc.

La tónica de la relación con Venezuela ha marcado en mucho la retórica oficial, que suscribió con entusiasmo el ALBA y se ha sumado discretamente a la propuesta de construcción del socialismo siglo XXI , pero sin dejar nada claro sobre los cambios reales que se operarán en la economía nacional y en el sistema político. 

Políticas económicas: más de lo mismo

A principios del 2007 Ortega confirmó que no tenía ninguna intención de modificar la esencia de las políticas económicas de los anteriores gobiernos neo-liberales.  Se mantendrían las relaciones con el capital internacional y nacional y la subordinación del Estado nicaragüense a las condicionalidades del FMI pidiéndole si, una mayor flexibilidad para los programas sociales. 

 En esa dirección pagó de inmediato a los banqueros nicaragüenses mas de 100 millones de dólares de la onerosa deuda interna[10] y reafirmó en todas sus letras el Presupuesto General de la República tal cual lo dejó el gobierno conservador que le precedió. 

Al pasar de los meses, la cuestionada política fiscal no ha sido revertida.  Importantes sectores incluyendo los bancos siguen obteniendo exorbitantes ganancias que no son gravadas[11].  El diálogo directo del gobierno con los grandes empresarios se ha realizado exitosamente hasta hoy, y no hay expresiones de descontento de los principales capitalistas, tanto nicaragüenses como de la de la región centroamericana.  La oligarquía criolla, en particular financiera, va de la mano con el gobierno de Ortega por lo menos hasta ahora.  Recientemente logró firmar, siempre en secreto, el memorando de entendimiento con el FMI. 

Su comportamiento dual puede ser ejemplificado con un caso.  Mientras en una concentración de obreros de las centrales sindicales afines al FSLN Ortega atacó fuertemente a la transnacional UNION FENOSA, se comunicaba por debajo con el Rey de España para propiciar un entendimiento con esta empresa garantizando su estabilidad y permanencia en el país como monopolio distribuidor de la energía.  Lo que efectivamente se hizo y de manera pública. 

En fin, desde el primer día, el gobierno mostró los rasgos que lo han caracterizado hasta ahora: Una política pendular, muy determinada por las influencias inmediatas, un discurso radical, altisonante, izquierdista, unido a una práctica concreta en materia económica que no se diferencia sustancialmente de los gobiernos de la derecha.  Las mismas políticas neo-liberales con un poco mas de sensibilidad social.  Adicionalmente ha mostrado una tendencia a la concentración de poder, al secretismo, al control y un menosprecio a la institucionalidad democrática del país que para un importante sector, en especial profesionales, estudiantes y clase media resulta preocupante. 

Corrupción, la privatización de la ayuda venezolana, relaciones con Estados Unidos y democracia

Uno de los desafíos del gobierno de Ortega es hacer una administración transparente y honrada luego de su cuestionada relación con Arnoldo Alemán, sin embargo las primeras señales van en dirección contraria. 

En estos días se hizo publico, un conocido rumor que desde una oficina de la secretaria del Frente -convertida hoy en Casa Presidencial- se deciden y se consiguen fallos favorables de tribunales de justicia, civiles y penales, siempre que “aporten” a sus "jefes" buenas ganancia económicas o políticas.  La denuncia ubicaba al ex diputado fsln Gerardo Miranda como el operador de un chantaje millonario a una empresa turística en un conflicto de tierras en una de las playas del pacifico.  El diputado conservador Alejandro Bolaños Davis confiado en su status de inmunidad respaldó y dio amplia difusión a la denuncia.  La reacción del gobierno fue la de usar todo el poder del pacto con Alemán y contra toda ley y legalidad defenestraron del parlamento al diputado Bolaños.  La oposición y denuncia de la corrupción te puede costar tu cargo, fue el mensaje.

El manejo de la generosa ayuda Venezolana, al margen del presupuesto de la República es también fuente de corrupción y clientelismo.  Centenares de millones de dólares quedan fuera de los controles estatales.  Serán empresas mixtas, con un manejo privado, y presididas por conocidos incondicionales suyos quienes administraran estos importantes recursos.

.  Desde la propia campaña electoral las fuerzas danielistas recibieron urea para ser entregada masivamente a los campesinos.  Después de las elecciones el gobierno anunció que seguiría recibiendo mas urea, pero su manejo ha sido discrecional, clientelar y al margen de los controles institucionales

Como afirmó el principal dirigente de la Federación de Cooperativas “El gobierno usa la urea, un recurso económico, para hacer clientelismo político.  De hecho, eso es lo que está pasando.  Porque a la urea venezolana hasta hoy le han puesto tres precios: el que le dan al distribuidor con afinidad partidaria, el que le dan a los dirigentes de gremios privilegiados y el que le dan a los comunes y corrientes.  Y eso no es justo, no es educativo, no es correcto e introduce una serie de deformaciones.  Eso es un semillero de corrupción[12].

En este divorcio entre discurso y realidad se ubica también las relaciones con el gobierno norteamericano.  Por años Ortega había sostenido frente a los norteamericanos que la preservación de los misiles defensivos SAM-7 en manos del Ejército no es negociable.  Que es un asunto de soberanía y seguridad nacional.  Sin embargo mandó a su canciller a Washington para ofrecer la destrucción de una buena parte de los mismos a cambio de equipos médicos y medicinas norteamericanas.  El ofrecimiento luego se hizo público y según informan oficialmente está en proceso de negociación.  Al tiempo que sube su retórica antiimperialista, privilegia y formaliza sus relaciones con Taiwán en detrimento de las relaciones con China Popular.  A la inversa de lo que hace su vecino el derechista presidente Arias.

Se ha dicho que en Nicaragua “el plomo flota y el corcho se hunde”.  Las calles de la capital estan llenas de grandes vallas con la foto del presidente con la primera frase de la INTERNACIONAL: “arriba los pobres del mundo” Mientras en la realidad solo siguen para arriba, las ganancias de banqueros, de las corporaciones de zonas francas, de los inversionistas extranjeros, de la clase política criolla y se fortalecen las políticas económicas neoliberales.

El presidente del Banco Central anunció que no se alcanzará el nivel de crecimiento proyectado para este año que era superior al 4 %.  Señaló que el crecimiento “será igual al crecimiento del año anterior alcanzado por el presidente Bolaños”.  Alguien comentó: que no debería sorprendernos, si en esencia se trata de las mismas políticas. 

En el terreno de la democracia política esta dinámica del ejercicio privado del poder público, se fortalece.  Rosario, su esposa, anunció en nombre del Frente y del gobierno la creación y organización de unos nuevos organismos de base conocidos como Consejos de Poder Ciudadano.  En la cúspide de ellos se coloca la primera dama.  Los Consejos organizados por el partido deberán erigirse en máxima autoridad en el territorio, sustituyendo las instancias legales establecidas en la Constitución, la Ley de Participación ciudadana y en la Ley de Municipios.  Las decisiones de dichos consejos deberán ser atendidas por alcaldes y ministros, según se pretende.

Pero no sería justo afirmar que todo lo que hace el gobierno está mal.  Este recibió un país que ya estaría quebrado de no ser la ayuda venezolana.  Los sectores populares – aunque sin mucho entusiasmo según la ultima encuesta – esperan que su situación cambie.  Hay esperanzas de cambio y mientras existan, hay posibilidades de lucha. 

La cooperación ofrecida de Venezuela, Cuba, Irán, constituyen una oportunidad que el gobierno tiene que saber aprovechar.  El desarrollo de las relaciones especialmente con Cuba y Venezuela, los viajes de intercambio, particularmente de jóvenes propiciará nuevos niveles de conciencia sobre la necesidad de un cambio real y profundo en Nicaragua.  La caricatura de una nueva revolución que ofrece hoy la cúpula danielista tendrá que ser superada por el rescate del sandinismo de Carlos Fonseca. 

Fuente: Revista Archipiélago





[1] Unión Nacional Opositora, encabezada por la Ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro

[2] Arnoldo Alemán Presidente en el período 96 -2002.  De raíz somocista, visceral antisandinista y alcalde de Managua 90- 96.  Utilizando recursos municipales organizó el PLC y se enriqueció personalmente.  En 1993 fue acusado por Mónica Baltodano por malversación fraude y peculado.

[3] Rosario Murillo en la Radio Ya, propiedad del FSLN.  Fuente: Radio La Primerísima.  http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/2192

[4] Mónica Baltodano, Artículo publicado en Le Monde, Argentina, Octubre 2006

[5] “Jaime Morales Carazo, un hombre que fue amigo personal de Somoza y le daba fiestas en su casa, que estuvo al servicio de los grandes banqueros, y después fue promotor de la agresión a nuestro pueblo, luego acompañó a Alemán como padrino y consejero durante su gobierno corrupto y promotor del pacto sucio”.  Manifiesto sandinista firmado por Ernesto Cardenal, Carlos Mejía Godoy, Gioconda Belli, Dora María Téllez, Henry Ruiz, Victor Tirado López, Sergio Ramírez Mercado, Hugo Torres y otros importantes dirigentes de la revolución.  Octubre 2006

[6] Se conoce así al reparto de bienes que se realizó en el periodo de transición después de la derrota del 90.  Se cuestiona que al amparo de leyes de propósito social, los dirigentes sandinistas se enriquecieron.

[7] Houtar Francois: “Existe una izquierda en Nicaragua”.  La Jornada, México, 29 de Octubre 2006

[8] Partido de Acción Ciudadana, fuerza emergente y alternativa a los dos partidos tradicionales en Costa Rica

[9] Posteriormente se firmó un convenio que habla de otorgar 17 mil barriles de combustible diario, 50% de ellos pagadero a 25 años de plazo.  Este convenio aparece firmado por ambos mandatarios en la página web del gobierno de Venezuela, pero no ha sido sometido a aprobación de la Asamblea Nacional de Nicaragua.

[10] Al escribir este artículo se sabe que ya se abonó un segundo pago cumplido a los banqueros por los bonos conocidos como BPI.  Todos los componentes de la deuda interna con los bancos están cuestionados por diversos sectores y la propia Contraloría de la República.  Uno de los compromisos asumidos en la campaña fue la revisión y reestructuración de la deuda interna, fraudulentamente inflada y pactada a intereses leoninos.

[11] “…un estudio realizado durante la Administración Bolaños por Daniel Artana, experto argentino en temas tributarios, reveló que el 4.14% del Producto Interno Bruto (PIB), 186.3 millones de dólares, se perdió en exoneraciones en 2004, mientras la evasión fiscal fue de 6.78% (305 millones de dólares).” Elísa Ibarra, Artículo en el Nuevo Diario 21 de Agosto 2007

[12] “El gobierno debe cambiar: el desarrollo rural no se resuelve en secreto” Sinforiano Cáceres, presidente de la Federación Nacional de Cooperativas, FENACOOP -que organiza a 620 cooperativas, en las que se integran más de 41 mil familias campesinas.  Expone sus profundas preocupaciones sobre la política rural del nuevo gobierno y sobre la cooperación internacional con el desarrollo rural.  Revista envío No.  302, Mayo 2007.  http://www.envio.org.ni/articulo/3547

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