La incautación de un maletín con 790 mil dólares en el aeropuerto de Buenos Aires, decomisado por la aduana de este país al empresario Antonini Wilson, procedente de Venezuela en un jet privado rentado por la Estatal de Energía Argentina (ENARSA), donde viajan funcionarios argentinos y ejecutivos de de la empresa petrolera venezolana (PVDSA). Contó con la inmediata cobertura de los medios de prensa privados argentinos y venezolanos, en primera instancia se vínculo al empresario como parte de la comitiva del presidente de Venezuela Hugo Chávez, especulando que llevaba dinero para apoyar la candidatura a la presidencia, de Cristina de Kirchner.

Al conocerse nueva informaciones del maletín incautado por la aduana, llama la atención porque fue divulgado tres días después de haber ocurrido, coincidiendo con al arribo de la delegación presidencial venezolana, porque se escondió la información, quien invito a este empresario al viaje, siendo prohibido para ambas empresas estatales llevar pasajeros. Porque usar una vía detectable para transportar dólares, si fuera la intención del gobierno venezolano usaría su inmunidad diplomática en su visita oficial.

Nuevos elementos configuran una matriz de información, como señalar que la avioneta rentada aterrizó en Bolivia en su viaje a Argentina, como los manifestara el opositor partido PODEMOS de esta nación, mientras que las autoridades confirman la autorización de cruzar su espacio aéreo, hecho normal en aeronaves de líneas privadas, que no cuentan con un espacio comercial de vuelo.

Otro elemento que llama la atención, es porque no fue retenido por averiguaciones el empresario norteamericano-venezolano, dejando de lado sus objetivos del viaje, su aparición en Miami inmediatamente al decomiso de su maleta, dando declaraciones “que quería aclarar lo sucedido”, la pregunta es porque no se quedo. Ahora un fiscal argentino solicita una orden de captura, mientras que la juez que retoma el caso Marta Novatti, explica que tramitó el caso como “sumario administrativo, sin detención del infractor”, cuando casos de detenciones se han registrado por casos similares, porque en este no se aplicó el rigor de la ley.

La televisora Globovisión de Venezuela montó un trucaje visual, al mostrar la llegada de Wilson, junto a la entrada del presidente Chávez, repitiendo las imágenes para dar la sensación de que era parte de la delegación, lo que confirma la intencionalidad de los medios privados, a querer desprestigiar la imagen del mandatario venezolano, como apoyar la campaña sucia contra el presidente Kichner, como la campaña electoral de su esposa.

No es nuevo el montaje de escenas en la televisoras privadas, en el golpe de abril del 2002, se mostraba una marcha de oposición tiroteada por “chavistas”, en el puente Yaguno de Caracas, pero otras imágenes obtenidas por otras televisoras, mostraban la falsedad de estas imágenes,. En una investigación judicial se demostró que las personas asesinadas, fueron realizadas por francotiradores, la segunda imagen de los simpatizantes del presidente disparando, fueron un enfrentamiento con los francotiradores, lo llamativo fue la liberación de estos por el Alcalde mayor Alfredo Peña, que posteriormente al fracaso del golpe huyo a Montevideo.

La pérdida de planteamientos políticos de la oposición venezolana, la lleva a acciones mediatas con mucha cobertura de las cadenas políticas de prensa, como son Globo visión y RCTV, que auparon varias mentiras y tergiversan los hechos, creando matrices como la falta de libertad de prensa o la violación a los derechos civiles, coincidiendo con el discurso de EEUU.

Lo que no pueden explicar porque no hay periodistas detenidos, pese a que muchos de ellos le han faltado el respeto a presidente Chávez y su familia, solo se han abierto expediente a dos periodistas por difamación, Como Ibelize Pacheco que denunció “que el hijo del Canciller Alí Rodríguez, estaba involucrado en casos de corrupción”, sin percatarse que estaba muerto desde hace varios años. O el caso Patricia Poleo que difamó a un militar en ejercicio, escapando del país para evitar su juicio, denotado en ambos casos una práctica inadecuada del periodismo, basado en la mentira y la desinformación.

El maletín con dinero existe, es un hecho objetivo, debe investigarse a fondo el delito económico, debe sancionarse con el rigor de la ley, pero también se debe profundizar el porque del mismo, las coincidencias internacionales vinculantes al viaje del presidente Chávez, como la coordinación de los medios de prensa privados de Argentina y Venezuela, como el paréntesis en Bolivia. La premisa en este caso es el desprestigió del mandatario venezolano y sus pares de Argentina y Bolivia, tratando de frenar una nueva política de integración, como una América Latina que busca alternativas a la dependencia, en la búsqueda de un mundo pluripolar.

– Diego Olivera es Director de Barómetro Internacional, Análisis Político y Social de Venezuela y el Resto del Mundo.