Debe ser que los venezolanos y cubanos que curan las cataratas y glaucomas de los ancianos puneños, están colocando algún tipo de vidrio ideológico en sus retinas para que vean de otra forma la realidad y aplaudan a Chávez, porque de otra manera no se entiende la obsesión que los programas médicos: operación Milagro y las casas del Alba suscitan en nuestra inteligente prensa limeña que se pregunta a cada hora donde esta el truco en este juego de médicos, medicinas, operaciones, personas mayores en extrema pobreza, etc.

Ciertamente no hay ninguna posibilidad que el barco de médicos militares de los Estados Unidos que se encuentra estacionado frente a Trujillo y que lleva por helicóptero a pacientes trujillanos hasta la nave para que se atiendan de diversas dolencias, tenga algún interés en hacer ingerencia de cualquier tipo en asuntos peruanos. Ahí se da por descontado que el tema es puramente benéfico, ya que en todo caso los valores que podrían transmitir esos doctores en ropa de camuflaje son los de la democracia, que barcos, aviones y soldados gringos cautelan a lo largo del mundo. Por eso ningún periodista les pregunta algo sobre política, o sobre si han pedido permiso al APCI, y si el presidente regional de La Libertad no está pasando por encima del ministerio de Relaciones Exteriores al permitir este servicio.

Hace poco se informó que el embajador de Estados Unidos, en persona, había viajado a Puno a constatar los avances de la casa del Alba en ese departamento y a estudiar la posibilidad que su país instale un centro médico para atención de personas indigentes. El premier Del Castillo que ve chavismo hasta cuando toma su sopa, ha dicho también que el gobierno de García se va a ocupar de las cataratas y glaucomas, para que no nos veamos invadidos con este pretexto. Lo que significa que de cualquier modo Chávez ha ayudado a que Washington y Lima se interesen por los viejos más pobres y abandonados de Puno, lo que ya es un avance.

Debe ser también que en el Perú nadie que no esté en el poder político o que no sea parte del económico, tiene donde caerse muerto, porque según cierta prensa aquí las huelgas, las marchas, los sindicatos, los cocaleros, los policías sindicalistas, Humala, La Primera, la CGTP, el SUTEP, las regiones, Patria Roja, Guillermo Bermejo, etc., existen por los petrodólares de Caracas. Por lo menos eso es lo que un día sí y otro también sale en las primeras páginas de los diarios, o en los resúmenes de la televisión y la radio. ¿Saben por qué en el Perú hay tanto conflicto? Por culpa de Chávez pues, ¿o no se están dando cuenta?

– Raúl Wiener es analista político y económico peruano.
http://rwiener.blogspot.com/