Cuba, la nación más asediada y golpeada en la historia de la humanidad por un imperio, alcanzó una victoria sin precedentes en el Consejo de Derechos Humanos al decidir ese órgano supremo de Naciones Unidas eliminar la observancia especial en esa materia, con lo cual, como lo ha expuesto con toda oportunidad el canciller de la Isla, Felipe Pérez Roque, Estados Unidos se quedó sin el último pretexto para mantener el cerco económico, instrumento sanguinario y brutal que por más de cuatro décadas ha vulnerado, ese sí, impunemente los derechos humanos de los cubanos.

La Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, respecto de la mencionada resolución universal, es de tal calidad e importancia que vamos a tratar de sintetizar en el espacio periodístico que nos corresponde, no sin antes congratularnos de esta victoria histórica que ha obtenido Cuba en renglón tan delicado y tan sensible como son los derechos humanos.

Y como no lo iba obtener Cuba, cuando no obstante sus dificultades económicas, ha sido solidaria en grado sumo con todos los países del mundo, inclusive con Estados Unidos, que en momentos de tragedia por fenómenos naturales la Isla se manifestó dispuesta a entregar su ayuda.

Este resultado, efectivamente, constituye un acto de imprescindible justicia hacia el aguerrido y generoso pueblo cubano, cuyos hijos contribuyeron ayer a la desaparición del colonialismo y el apartheid en África, y hoy se entregan modesta y desinteresadamente a la realización de los derechos humanos de millones de personas en los más de 100 países a los cuales hoy llega la solidaridad de más de 42 000 médicos, enfermeras, maestros, entrenadores deportivos, ingenieros y técnicos cubanos. Es un acto de justicia con el pueblo que hoy forma gratuitamente en sus universidades a más de 30 000 jóvenes de 118 países y ha devuelto la visión a casi 700 000 personas de 31 países.

Constituye un reconocimiento al prestigio y la labor de Cuba y su Revolución, cuya innegable obra en la promoción y la protección de todos los derechos humanos para todos, y en la creación de una sociedad cada vez más justa, más igualitaria, más humana, no puede ser desconocida ni tergiversada.

Es un merecido reconocimiento a la defensa cubana de los intereses del Tercer Mundo, a su denuncia y resistencia frente a las pretensiones de dominación imperial de Estados Unidos, a la Cuba que, por sus méritos, fue electa miembro fundador del Consejo de Derechos Humanos por 135 votos, más de las dos terceras partes de los miembros de la Asamblea General de la ONU, pese a las presiones del gobierno de Estados Unidos y de la Unión Europea, quienes trabajaron activamente contra la candidatura cubana.

El Consejo de Derechos Humanos, así se inicia el comunicado de la Chancillería cubana, al concluir su quinto periodo de sesiones, en Ginebra, decidió descontinuar el mandato de la denominada Representante Personal de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos para Cuba, con lo que puso fin a la manipulación por parte del gobierno de los Estados Unidos del tema de los derechos humanos contra nuestro país.

Esta decisión del órgano que reemplazara a la desacreditada Comisión de Derechos Humanos, constituye una histórica victoria en la lucha de nuestro pueblo por hacer valer la justicia y poner fin al ejercicio anticubano que Estados Unidos concibió, precisamente, como pretexto para mantener y exacerbar su genocida política de bloqueo y de agresión contra Cuba. Felicitaciones solidarias a la sufrida, generosa y orgullosa Cuba. Felicitaciones solidarias al sufrido, generoso y orgulloso pueblo cubano.

 – Teodoro Rentería Arróyave es periodista y escritor mexicano, vicepresidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP.

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