En medio de aplausos emitidos únicamente por funcionarios y diputados del partido de gobierno y un fuerte cordón de seguridad en los alrededores del Congreso, el Presidente de El Salvador, Elías Antonio Saca, ofreció esta mañana su discurso de tercer año de gobierno.

En su informe, el cuarto Presidente consecutivo en los últimos 18 años del Partido Alianza Republicana Nacionalista –ARENA-, hizo referencia a que “…las condiciones de vida de los salvadoreños siguen mejorando…”. Se mencionaron cifras sobre consultas médicas brindadas por el publicitado proyecto FOSALUD o atención al programa conocido como “Red Solidaria”. Sin embargo, no se estableció en todo el discurso la relación entre estas cifras y datos concretos que demuestren una mejora de condiciones de vida de la población.

El presidente Saca afirma que se han creado 76 mil nuevos empleos formales, sin mencionar que en los últimos 3 años se han perdido 38 mil puestos de trabajo y se registra actualmente un 45% de desempleo de la Población Económicamente Activa. Tampoco hace referencia a la pérdida de la capacidad adquisitiva acumulada, en el mismo periodo, de un 15.5%.

El mandatario pasa por alto además que últimas encuestas plantean que, por encima del tema de la seguridad, el desempleo es un 66.7% la mayor preocupación de la población; el alto costo de la vida un 66.3% y los salarios bajos un 44.22%. [1]

El Presidente también afirma que “El crecimiento económico del 2006 es el más alto en los últimos 10 años”. No menciona que el promedio de crecimiento en los últimos tres años del país es apenas del 2.9% y que la economía continua estancada. Asegura que su gobierno ha logrado atraer “…inversión extranjera como nunca antes en nuestra historia…”, pero no hace referencia al incremento del déficit de la balanza comercial por el incremento de un 20% en importaciones y el aumento de la deuda externa.

La mayoría del discurso del presidente ha hecho referencias a los gastos en infraestructura y servicios. Señala que “…en apenas dos años los índices de salud y escolaridad han comenzado a subir…”, pero sin fundamentarlo con datos concretos y sin contrastar si estas posibles mejoras responden realmente a políticas públicas o se deben más bien al envío de remesas a sus familiares de salvadoreños en el exterior.

Saca habla de “legados” en infraestructura, tales como la carretera longitudinal del norte, Puerto Cutuco o las represas de “El Tigre” o “El Cimarron”. No obstante muchos proyectos de esta naturaleza impulsados durante su gestión han estado plagados de procedimientos fraudulentos o violentaciones a normativas ambientales, como el caso del Bulevar Diego de Holguín referido en su discurso. Tampoco ha atendido la oposición de los pobladores de las zonas afectadas por estos proyectos en San Miguel y Chalatenango que defienden sus tierras y advierten graves daños al medio ambiente.

También la “…actualización de la base estadística del país…” y la finalización del censo de población y vivienda se ha realizado en medio de fuertes protestas por la población, de la que destaca los pueblos indígenas que han anunciado la interposición de un Recurso de Amparo contra el censo por discriminación.

Se atribuye el Presidente la extensión hasta el 2009 del TPS gracias a las “…buenas relaciones con el gobierno de Estados Unidos…”, asegurando que ello beneficia a 230 mil salvadoreños acogidos por ese permiso de trabajo temporal. Dichas relaciones implican incondicionalidad del partido en el gobierno a las políticas emanadas del gobierno estadounidense, cuya mayor vergüenza es constituirse en el único país en América Latina de mantener aun tropas en Iraq, hecho ignorado en el discurso, así como también la mención del costo que para el Estado ha implicado sostener ocho contingentes del Batallón “Cuscatlán” en ese país.

Esa incondicionalidad se refleja también en la adopción de normas jurídicas violatorias a los derechos humanos y la Constitución de la República, tales como la adopción de la nueva Ley especial contra Actos de Terrorismo.

Es precisamente la impunidad el mayor déficit observado en el discurso presidencial. En 13 páginas no se hace referencia alguna a las responsabilidades materiales e intelectuales (mucho menos móviles del crimen) del reciente asesinato de 3 diputados del partido de gobierno en Guatemala. Menos aún se reconoce que en los últimos tres años se han registrado 2 casos de desaparición forzada desde la firma de los Acuerdos de Paz y que graves violaciones a derechos humanos como el asesinato de los esposos Manzanares ocurrido hace 1 año han quedado sin investigación y deducción de responsabilidades.

Ante la incapacidad de concensuar con los partidos de oposición que se oponen al financiamiento de nuevos proyectos basados en el aumento de la deuda externa, el gobierno anuncia un paquete de propuestas de ley que presentará a la Asamblea Legislativa para establecer nuevos fideicomisos en nuevos programas de “…educación, paz social y seguridad ciudadana…”.

De aprobarse estas propuestas en un congreso integrado mayormente por partidos políticos afines al gobierno, el Ejecutivo podrá evadir nuevamente la negociación con partidos de oposición, tal como logro hacerlo cuando fue aprobada una iniciativa similar con las reformas a la Ley del Sistema de Ahorro de Pensiones.

Con este mismo conjunto de nuevas propuestas, el Presidente aseguró que reforzará presupuestos de ministerios y órganos del Ministerio Público, omitiendo mención específica de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.

Un discurso de renovación de promesas y llamados a la oposición a sumarse a los esfuerzos del gobierno. Un discurso en que el Presidente recurre a una referencia bíblica: “Vino la lluvia y crecieron los ríos y golpearon los vientos contra aquella casa; y no se cayó, porque estaba fundada sobre la roca”.

El Presidente con esta cita nos refiere que él construye el país, nuestra casa, fundada sobre los fuertes cimientos de la roca.

Durante 40 minutos de discurso queda claro que además del evidente desconocimiento y manipulación del mandatario sobre economía, política y relaciones internacionales, tampoco puede jactarse de sapiencia sobre las sagradas escrituras. Al referirnos la mencionada cita bíblica, Antonio Saca omite, al igual que hizo muchas más omisiones en su intervención ante el Congreso, leernos el texto completo de San Mateo 7, 24-27: “…El que me oye y no hace lo que yo digo, es como un tonto que construyó su casa sobre la arena. Vino la lluvia, crecieron los ríos, soplaron los vientos y la casa se vino abajo…”.

Gracias a la ignorancia o falacia del Presidente, o de quienes le hayan escrito su discurso, tenemos en este texto completo lo que bien podríamos entender lo que en estos tiempos el Apóstol Mateo nos hubiera dicho sobre estos últimos tres años de gobierno.

Nota

[1] Centro de Investigación y Opinión Pública Salvadoreña (CIOPS), de la Universidad Tecnológica (UTEC)

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