“A 514 años de opresión y dominación, aquí estamos, no han podido eliminarnos¼ Empieza una nueva era para los pueblos indígenas originarios, están llegando los tiempos de cambio”.  Al tenor de estas afirmaciones, el pasado 12 de octubre concluyó en La Paz, Bolivia, el Encuentro Continental de Pueblos y Nacionalidades Indígenas de Abya Yala que se autodenominó “De la resistencia al poder”.

El evento, que se inició el 8 de octubre con una ceremonia de agradecimiento a la Pachamama o Madre Tierra a cargo de los guías espirituales y un homenaje al Che Guevara a 39 años de su muerte, fue convocado por la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, conjuntamente con la Coordinadora de Organizaciones Indígenas y Campesinas de Bolivia (COINCABOL), con el propósito de “fortalecer los vínculos de integración y solidaridad entre los pueblos y nacionalidades indígenas del Continente”, para responder al desafío de aportar “en la construcción de los Estados Multiculturales”.

Durante el encuentro, lo que más prevaleció fueron los constantes llamados a la unidad y las expresiones de solidaridad con el presidente Evo Morales y el proceso boliviano.  Como remarcó Martín Condori, líder del Consejo Nacional de Ayllus y Marcas del Quillasuyu, a nombre de los anfitriones, “estamos aquí para consolidar la unidad de los pueblos de Abya Yala, para fortalecer los principios y valores de nuestros ancestros.  Para salir de esa discriminación, de esa humillación de los oligarcas, vamos a esa unidad de indígenas y originarios, para construir la fuerza que se expresa en nuestro hermano Evo Morales y que en lo posterior será en otros países”.

En La Paz se dieron cita más de mil representantes de los pueblos originarios del continente quienes en comisiones abordaron los siguientes temas: soberanía y gobiernos; derechos internacionales indígenas; identidad y convivencia; culturas, educación y lenguas; organización y perspectiva económica; deudas históricas, sociales y ecológicas; la juventud en el proceso de cambio; la complementación hombre-mujer en el proceso de cambio; alianzas estratégicas; y comunicación indígena.

Reconstruir el “Vivir Bien”

La Declaración final, al hacer memoria de los 514 años de resistencia, destaca: “llegó nuestro tiempo”.  Para luego referirse a la declaración de la Organización de Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas -sustentada en un trabajo permanente que éstos han desarrollado por más de 20 años-, señalando que “si bien refleja muchas de nuestras aspiraciones, no recoge plenamente el derecho de nuestros pueblos a la libre determinación y lo llega a supeditar de manera individual, reemplaza nuestra visión.  A pesar de eso, exhortamos a los  gobiernos a aprobarla y tomarla como base para legislar en materia de pueblos indígenas”.

Asimismo, demanda a los Estados nacionales que reconozcan que es la existencia de los pueblos indígenas, lo que ha permitido la preservación de la biodiversidad y los conocimientos asociados a ella; por lo que les exigen garantizar su existencia “proporcionándoles recursos para su manejo autónomo y no establecer mecanismos que promuevan la privatización de nuestros recursos naturales, conocimientos tradicionales y espirituales”.  En esta misma línea, también reclama que los Estados nacionales “deben reconocer la Plurinacionalidad y respetar y reconocer nuestras propias forma de Gobernar. Por lo que urgimos la refundación de los Estados para lograr la convivencia entre los pueblos, para que no exista la exclusión y la marginación”.

“Continuamos en el fortalecimiento de nuestros procesos organizativos y de nuestras luchas hasta lograr construir la unidad de los pueblos del Abya Yala y reconstruir el “Vivir Bien” que significa vivir en armonía entre las personas y la naturaleza; al mismo tiempo ofrecemos al mundo aceptar y beneficiarse de los valores de nuestras culturas”, expresa el documento.

En esta perspectiva, refuerza la convocatoria a la III Cumbre de los Pueblos y Nacionalidades Indígenas del Abya Yala  que se realizará del 26 al 30 de marzo del 2007 en territorio maya, Guatemala.  De igual manera, destacando la necesidad de alianzas con otros sectores oprimidos para realizar las transformaciones, compromete la participación activa en la Cumbre Social para la Integración de los Pueblos, a realizarse en Cochabamba, Bolivia, del 6 al 9 de diciembre de 2006.

Los y las representantes indígenas también condenaron “los actos guerreristas e intervencionistas que el gobierno de los Estados Unidos está efectuando en muchos países del mundo y de América para proteger sus intereses”, al tiempo de expresar su solidaridad “con las luchas de todos los pueblos y los gobiernos que defienden su derecho a la  libre determinación, como Cuba y Venezuela”.

“Somos testigos de los graves problemas que están atravesando el pueblo y gobierno bolivianos, ocasionados por los grupos económicos oligárquicos que cuentan con el beneplácito de los Estados Unidos.  También hemos sido testigos de los esfuerzos que el pueblo y gobierno boliviano encabezado por el compañero Presidente Evo Morales, están haciendo para construir un nuevo país, nos solidarizamos con este heroico esfuerzo.  Estaremos vigilantes de manera permanente de lo que suceda en Bolivia y pedimos a los pueblos del planeta brinden su apoyo y solidaridad a este proceso”, sentenciaron.

Día de la liberación

La clausura del evento se realizó en la Plaza San Francisco con un multitudinaria concentración que acudió a respaldar al presidente Evo Morales, quien en su intervención destacó: “estamos acá con dos motivos importantes.  Primero, con motivo del día 12 de octubre, este día será histórico, será  un día de recuerdo, pero fundamentalmente diría que este día es un día de la liberación de nuestros pueblos.  Y segundo, para compartir con los hermanos indígenas de toda Latinoamérica, de toda América, antes llamada Abya Yala”.

El mandatario recordó que su trayectoria está marcada por el proceso que “parte de ese movimiento llamado campaña de resistencia indígena y popular que ha empezado el año 1989, 90, 91.  De esta campaña los resultados son que los hermanos campesinos, indígenas, colonizadores, originarios, junto a otros sectores, algunos sectores intelectuales, profesionales de Bolivia nos organizamos el año 1995 para construir un instrumento político de liberación, un instrumento político por la dignidad y soberanía de nuestros pueblos”.

“Cuando realizamos la campaña de 500 años de resistencia indígena y popular, decíamos juntos, de la resistencia al poder, de las protestas a las propuestas, nos hemos organizado y aquí hemos avanzado gracias también a la participación de todos los movimientos sociales¼ Y me doy cuenta que no solamente es importante apostar por una revolución democrática en Bolivia, sino en muchos países, en todos los países, así como muchos movimientos sociales siguen esa lucha para la liberación de los pueblos en busca de igualdad y justicia”.

Luego de hacer un balance de sus ocho meses de gestión, Morales destacó el carácter originario de la Asamblea Constituyente y la histórica lucha por la autodeterminación de los pueblos originarios, precisando que esta lucha sigue vigente en las Naciones Unidas. “Una de nuestras tareas es cómo hacer aprobar la declaración de los derechos de los pueblos indígenas en las Naciones Unidas.  En las esferas internacionales, tienen la obligación de reconocer y aprobar esta declaración de los derechos de los pueblos indígenas”, subrayó el mandatario.