El pueblo japonés ha venido sufriendo varios daños causados por la presencia militar norteamericana, luchando por la eliminación y reducción de las bases norteamericanas por más de medio siglo.

En Japón, la lucha contra las bases ha sido una parte integrante del movimiento nacional. Las bases norteamericanas en Japón demuestran simbólicamente cómo Japón todavía está dominado y subordinado a Estados Unidos aun después de 60 años transcurridos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Hoy en día, existen 135 bases norteamericanas con 54.000 soldados por todo el Japón, incluyendo Okinawa (islas en la parte meridional de Japón) y hasta la área metropolitana de Tokio. Estas bases causan serios problemas en las condiciones de vida de habitantes como destrucción del medio ambiente, incluyendo ruidos, accidentes de aviones y crímenes.

Además la autoridad japonesa no pudo limitar actividades norteamericanas ni capturar a los criminales, puesto que los militares estadounidenses tienen derecho a privilegios extraterritoriales. Al mismo tiempo, están desplegadas las fuerzas expedicionarias como la infantería de marina y el destacamento especial de aviones de caza de portaviones (carrier strikíng task force) que tienen tarea de invadir otros países. De este modo Japón se convierte en una gran fortaleza norteamericana de agresión e injerencia.

Nuevo plan de realineación para la presencia militar norteamericana

La administración Bush está proponiendo planes para fortalecer las funciones de las bases norteamericanas en Japón: la construcción de una nueva base de la infantería de marina en Henoko, Okinawa, el traslado de un nuevo mando militar estadounidense al Camp Zama provincia de Kanagawa (al lado de Tokio), el despliegue de portaviones de propulsión nuclear en la base de Yokosuka (cerca de la entrada de la Bahía de Tokio), y el traslado de un grupo escuadrón— de aviones transportados en portaviones (Carrier—borne air w!ng) a la base aérea de la infantería de marina en lwakuni, provincia de Yamaguchi (al lado de la provincia de Hiroshima). El objetivo común de estos planes es para aumentar dramáticamente las capacidades de ataque de las fuerzas armadas norteamericanas en Japón (terrestres, navales, aéreas y la infantería de marina) con el fin de llevar a cabo operaciones más eficaces en diferentes partes del mundo. Lo más intolerable es que se llevan a cabo planes para obligar al pueblo japonés a pagar costos adicionales para la realineación de las bases militares norteamericanas en Japón (alrededor de 26 mil millones de dólares estadounidenses!)

Hoy en día la lucha contra el plan de fortalecer la función de las bases norteamericanas está creciendo en muchas partes de Japón, implicando gobiernos locales y dejando a un lado la diferencia política.

Okinawa: Lucha centrada en Henoko contra una nueva base de la infantería de marina

Se desarrolla la lucha consecuente en Okinawa donde están concentradas más de 75% de todas las bases norteamericanas en Japón cuyas fuerzas principales son las fuerzas expedicionarias de la infantería de marina. Particularmente el foco central es una lucha contra la construcción de una nueva base de la infantería de marina en la área costera de Henoko, que traería serios daños a sus vecinos como ruidos asimismo al precioso medio ambiente donde viven especies mamíferas en vías de extinción.

El plan de construir una nueva base en la costa de Henoko como sustitución por la base aérea de la infantería de marina en Futenma fue frustrado por la larga y tenaz oposición de habitantes. Después los gobiernos de Japón y Estados Unidos se pusieron de acuerdo para construir una base en la orilla del Camp Schwab de la infantería de marina. Este plan, sin embargo, está agudizando las contradicciones con los habitantes locales, y la lucha para bloquear el plan está extendiéndose por toda Okinawa.

Iwakuni: Vecinos dicen “No” al traslado de las fuerzas norteamericanas

Fue Iwakuni, otra ciudad donde estaciona la base de la infantería de marina, que el pueblo logró el gran éxito. El 12 de marzo de 2006 una abrumadora mayoría de habitantes de la ciudad de lwakuni rechazó el tralado planeado de una unidad de aviones transportados en portaviones norteam ericana (carrier—borne aircraft unít) a la base aérea de la infantería de marina en lwakuni. En el primer referendo celebrado sobre la realineación de las fuerzas norteamericanas en Japón, cerca de 90 por ciento de todos los votantes, o sea 43.433 ciudadanos, votaron contra el plan de traslado, mientras 5.369 votaron a su favor. El 58,68% de votantes acudieron a las urnas, satisfaciendo el requerimiento del 50% necesario para que fuera válido el referendo

El referendo fue iniciado por el alcalde de lwakuni y promovido juntos por amplios sectores de movimientos y el pueblo en la ciudad. Fue un ejemplo típico de lucha conjunta de sociedad civil y gobierno local por la defensa de autonomía y paz en la región.

Yokosuka: Pueblo contra portaviones de propulsión nuclear

Kanagawa carga con la segunda concentración más alta de las bases militares norteamericanas después de Okinawa. En la ciudad de Yokosuka, puerto de origen del Grupo de Portaviones de Ataque (CarrierStrike Group), se está desarrollando la campaña de oposición al plan de desplegar portaviones de propulsión nuclear norteamericano en su base naval de Yokosuka a partir de 2008.
El plan trae el peligro de accidentes nucleares y contaminación radiactiva en ¡a área metropolitana de Tokio que podría afectar a unos 30 millones de habitantes. Este también fortalece Yokosuka como una base delantera de despliegue para intervención militar estadounidense.
Tras la enseñanza de la ciudad de lwakuni, los movimientos locales exigen un decreto para tener lugar un referendo sobre el despliegue planeado de portaviones de propulsión nuclear norteamericano. Para este objetivo lograron reunir 38.000 firmas (alrededor de 10 por ciento del electorado de la ciudad).

Más integración de las fuerzas japonesas en las fuerzas norteamericanas

La actual trasformación y realineación de las fuerzas norteamericanas en Japón es una estratagema diseñada para algo más que fortalecer las bases. Es para establecer buena disposición de las fuerzas norteamericanas y las japonesas para que juntamente tomen medidas militares por doquier. Y para este fin, se desarrolla más su integración por medio de consolidación de sus funciones de mando, el uso común de bases militares, expansión de maniobras conjuntas e integración de sus redes de información y comunicación, así como su estrategia y operaciones. Colocación de las Fuerzas de Autodefensa japonesa bajo el mando norteamericano como sus fuerzas suplementarias es el sello de la integración militar japonés norteamericana para hacer que Japón sea más subordinado a Estados Unidos.

Todas estas tendencias se basan en el Tratado de Seguridad japonés norteamericano (alianza militar) y su transformación en carácter agresivo. Por eso estamos pretendiendo crear la opinión mayoritaria por la abrogación de esta alianza militar.

Nota: La Conferencia Internacional por la Abolición de las Bases Extranjeras se realiza en Quito y Manta, Ecuador, del 5 al 9 de marzo de 2007.