TRAIGUEN / Su último día tras las rejas de la Cárcel Pública de Traiguén pasará hoy viernes el lonko de Temulemu, Pascual Pichún Paillalao, tras dar cumplimiento a la condena que le impuso el Tribunal Oral en lo Penal de Angol en septiembre del año 2003 por el delito de “amenaza terrorista” en contra de los propietarios de dos fundos de la Novena Región. Uno de ellos el latifundista, abogado y ex ministro de estado, Juan Agustín Figueroa. Su liberación se suma a la del lonko Aniceto Norín de la comunidad Didaico, acontecida el pasado 13 de enero tras ser rebajada su condena por mantener una conducta “sobresaliente” al interior de dicha unidad penal, según precisaron autoridades del Ministerio de Justicia.

Misma situación acontece hoy con el emblemático dirigente de Temulemu y quien encabezó el año 1999 la lucha de las comunidades de Malleko por la recuperación de tierras en manos de empresas forestales y propietarios particulares. Según señaló el Secretario Regional Ministerial de Justicia de la IX Región, Christian Dulansky, Pichún fue beneficiado por la Ley 19.856 sobre Rebaja de Condena, disminuyendo en 9 meses una reclusión que se dará por cumplida a contar de hoy 2 de marzo. Según informó Gendarmería de Chile, el emblemático dirigente haría abandono del recinto carcelario a primera hora del sábado.

“Debemos recordar que al igual que Aniceto Norín, Pascual Pichún desde hace ya bastantes meses se encontraban haciendo uso de beneficios intrapenitenciarios tales como salida dominical. Luego y cumplidos los requisitos, han hecho uso de la salida de fin de semana y cumpliendo de manera correcta y cabal las exigencias han estado este último tiempo haciendo uso del beneficio de salida diaria”, sostuvo Dulansky, quien no dudó en destacar el buen comportamiento que caracterizó a ambos líderes tradicionales mapuche durante su período de reclusión. “Podemos entonces sostener que ellos han cumplido de manera ejemplar su condena”, indicó.

“Ambos internos, en las oportunidades que la Comisión de Rebaja de Condena que se constituye y funciona en el marco de la Ley 19.856 los calificó, su conducta invariablemente fue sobresaliente de manera que esto significó que ellos redujeron su condena en 9 meses”, agregó el secretario ministerial. Cabe destacar que tanto Pichún como Norin fueron condenados el año 2003 en un proceso plagado de irregularidades y tras ser anulado un primer juicio oral que los había declarado inocentes de los cargos imputados por la Fiscalía de Angol. También fueron acusados de conductas terroristas en el caso de “asociación ilícita” que el Ministerio Público instruyó -fallidamente- en abril del año 2005 en Temuko contra la Coordinadora Arauco-Malleco.

Saludo de sus hijos

“Nuestro lonko fue condenado no por su responsabilidad en los delitos que se imputaban, sino por una persecución política encabezada por Juan Agustín Figueroa. Por eso siempre lo hemos reivindicado como un preso político mapuche. El pagó con cárcel su compromiso con la lucha de nuestro pueblo”, señaló desde Traiguén, Juan Pichun Collonao, hijo mayor del dirigente y werken de la comunidad Temulemu. Pichún adelantó que mañana sábado, a las 11:00 horas, realizarán una manifestación en las afueras de la cárcel para homenajear al lonko y solidarizar a su vez con Rafael Pichún, otro de los miembros de la comunidad que aún cumple condena en dicho recinto por causas vinculadas al conflicto mapuche.

Desde La Plata, República Argentina, otro de sus hijos -Pascual Pichún Collonao- saludó en las últimas horas y a través de una carta la libertad del lonko, señalando que “pese a todos los atropellos, hemos demostrado que nuestra lucha es inagotable, que nuestras manos a diario siembran esperanza para nuestras futuras generaciones, desde el lugar en el que estemos, desde las comunidades, en las ciudades, desde la cárcel, desde la clandestinidad o desde el exilio”. “La lucha que nos parió es ésta que con orgullo y dignidad heredamos de nuestros antepasados”, subrayó Pascual, ex miembro del grupo musical Kimkache.

Cabe recordar que el joven, quien cursa hoy estudios de comunicación en la Universidad de La Plata, se encuentra en calidad de peticionante de refugio político en el país trasandino. Tras tras condenado a 5 años de cárcel junto a su hermano Rafael y permanecer más de un año recluido en la cárcel de Traiguén, Pascual huyó hacia Argentina, reapareciendo meses mas tarde en la ciudad de Buenos Aires. Allí se presentó ante las autoridades y solicitó a través de abogados locales refugio político, pedido que aun se mantiene en etapa de evaluación por parte del Comité de Elegibilidad para los Refugiados (CEPARE).

“Desde las tierras de Puelmapu, que supo defender Kalfukura y otros grandes líderes de nuestro pueblo, recibí con mucha alegría la noticia de la libertad definitiva de mi padre”, agregó Pascual, destacando en la misiva que a pesar de la distancia forzada que los separa, “no quería estar ausente para saludarlo”. “Aunque sea de esta forma quiero plegarme a este momento de alegría de nuestra comunidad, ya que no puedo estar ahí presente junto a mi familia frutos de las injusticias que comete día tras día el estado chileno seudo-socialista hacia nuestro pueblo”, indicó desde Argentina.

Justicia internacional

Lo injusto de la condena por “amenaza terrorista” que finalmente envió a prisión a Pichún y Norin llevó a que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) acogiera a tramitación a fines de 2006 una denuncia al respecto contra del estado chileno. En reciente entrevista con Azkintuwe, Rodrigo Lillo, abogado que representaba a Norín, recordó que el caso de ambos dirigentes fue presentado en agosto de 2002 ante la CIDH -instancia dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA)- por estimar que en el juicio oral y en la sentencia condenatoria “no hubo un debido proceso y que fue vulnerado el principio de presunción de inocencia”.

La admisibilidad de la Comisión dió pie al inicio del estudio de fondo del caso, así como a la posible consecución de una “solución amistosa” en el que el Estado podría enmendar las violaciones cometidas, y de no hacerlo, ser condenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos por “incumplimiento del deber de respeto, garantía y adopción de las medidas legislativas contenidas en la Convención Interamericana de Derechos Humanos”, ratificada por Chile. Según precisó recientemente la CIDH desde Washington, la decisión final del organismo será publicada en el próximo Informe Anual 2006 de la Organización de los Estados Americanos.

Fuente: Periódico Azkintuwe
www.azkintuwe.org

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