Con la designación de Renan Calheiros como presidente del Senado, Lula da Silva refuerza su apoyo en el congreso. El gobierno busca la unidad de sus fuerzas legislativas para aprobar sus proyectos.

Renan Calheiros, del Partido Movimiento Democrático Brasileño, hombre muy cercano al presidente Luiz Inacio Lula Da Silva, ganó la jefatura del Senado, con 51 votos a favor y 28 en contra.

Su designación significó un paso para la unidad de la coalición de los once partidos, que busca el gobierno, para que voten en bloque a favor de un plan económico presentado el 22 de enero. Aun queda determinar quien será el jefe de Diputados.

Renan Calheiros, un abogado de 51 años, ya estuvo en este cargo durante dos años y su relación con Lula posibilitó la segunda oportunidad, y otorgó también apoyo al gobierno.

La votación de carácter secreto se produjo luego de que los 81 senadores –54 reelegidos y 27 nuevos-prestaran juramento al inicio de un nuevo período legislativo de cuatro años. Calheiros derroto al senador José Agripino Maia, del derechista Partido del Frente Liberal (PFL), férreo opositor a Lula.

El gobierno necesita el apoyo de todos los bloques para llevar adelante las iniciativas del plan económico, que incluyen entre otras, reducciones impositivas, la creación de un fondo para obras de infraestructura.

En tanto, la votación secreta de los 513 diputados por su directiva será entre tres aspirantes: dos de la coalición y uno opositor. Las posibilidades que gane la oposición son remotas, mientras que para Lula cualquiera de los dos miembros de la coalición que resulte elegido es una victoria.

Por su parte, Lula expresó que las posibles divisiones en la coalición, debido a la disputa interna por la cámara, serían resueltas fácilmente después de la elección con diálogo o "un poco de mercurio", el metal líquido usado para extraer oro y plata debido a su gran capacidad de amalgamar.

El acto de juramentación, también fue el lugar para presenciar el retorno de varios políticos que habían salido de la escena por escándalos de corrupción, desde el ex presidente Fernando Collor de Melo, ahora senador hasta el ex ministro de Hacienda, Antonio Palocci, quien renunció a comienzos de 2006.

El triunfo electoral marcó el inicio de su resurrección política tras haber sido destituido de la presidencia en 1992. En 1989, Collor se convirtió en el primer presidente elegido por voto popular -después de dos décadas de dictadura- con un discurso de combate a la corrupción.

En un sorpresivo giro, el hermano de Collor de Mello, Pedro, le acusó de corrupción y supuestas irregularidades en los gastos de la campaña electoral. Sin base de apoyo en el congreso, Collor fue sometido a juicio político. Renunció a la presidencia casi simultáneamente a la votación en que el Senado decidía su destitución, en diciembre de 1992.

Por otro lado, en la alianza constituida por Lula para su segundo mandato, convivirán formaciones de todo el espectro ideológico y el Partido de los Trabajadores (PT), fundado por el gobernante en 1980.

La primera minoría en las cámaras la tendrá el Partido del Movimiento Democrático (PMDB). Los problemas de esta coalición, comenzaron de cara a las elecciones del nuevo presidente de la Cámara Baja, un cargo clave, que permite establecer la pauta de votaciones en el Congreso.

El PT postula para la presidencia de la Cámara Baja al diputado Arnildo Chinaglia, jefe de la bancada oficialista durante los dos últimos años. La candidatura de Chinaglia dividió a la base oficialista y el PCdoB postula a Aldo Rebelo, presidente de la Cámara Baja los últimos dos años.

Fuente: Agencia Periodística del MERCOSUR (APM), Mar del Plata / Argentina
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