El fin de semana pasado, viernes 21 y sábado 22 de julio, se reunió en Bogotá la Junta Nacional del Polo Democrático Independiente, uno de los dos grandes bloques –junto con Alternativa Democrática– que configuran hoy en Colombia el Polo Democrático Alternativo, confluencia de la izquierda civilista erigida después del reciente proceso electoral en indiscutida segunda fuerza política del país.

Dicho encuentro se realizó con el fin de examinar la situación del partido y dar cumplimiento a lo acordado, días antes en el Seminario de La Calera, en el sentido de viabilizar que la presidencia del Polo quede en cabeza de Carlos Gaviria Díaz, quien finalizados los comicios se constituyó en el referente más significativo de lo que la izquierda democrática representa en estos momentos.

El intenso trabajo desplegado en la jornada electoral por los militantes y simpatizantes, a lo largo y ancho del territorio, se tradujo en dos decenas de congresistas elegidos en marzo y más de 2.600.000 votos en mayo, superando una vez más la votación liberal (ya había ocurrido con Lucho Garzón para la alcaldía de Bogotá), y comprobando que el crecimiento alcanzado es un hecho sin precedentes en toda nuestra historia, lo que le otorga al Polo ser el fenómeno más importante de la política actual.

Así mismo el exitoso resultado implica para esta joven organización una enorme responsabilidad, en tanto logró, además de consolidar su propia fuerza, ganar la confianza de aquellos sectores de opinión desafectos al gobierno uribista, y captar las expectativas de innumerables indecisos (que si no le votaron, bien podrían hacerlo en el inmediato futuro), junto a las de muchos reeleccionistas que, entendiendo los peligros que para la democracia significa un cuatrienio más del Presidente, no se atrevieron a dar el paso en sentido contrario acogiéndose a la lógica de “mejor malo conocido”. Resultó alentador constatar el espíritu unitario que orienta la presencia de las fuerzas integrantes del partido, porque si bien persisten diferencias en torno al deber ser y al tipo de organización partidaria que queremos, lo cual a nadie debe sorprender por cuanto así obran naturalmente los partidos democráticos, la apertura del debate formal con miras a la realización de nuestro primer congreso se torna definitiva en la etapa actual. De igual manera el plan de acción política con respecto al segundo gobierno de Uribe se convierte en un asunto a dilucidar de primerísimo orden.

Queda en manos del Comité Ejecutivo del PDI concluir el proceso jurídico para formalizar la sucesión en los dos principales cargos directivos: la presidencia que ocupa Samuel Moreno Rojas para Carlos Gaviria, y la Secretaría General que ocupa Bruno Díaz para Antonio Navarro Wolff. Que las dos principales figuras del partido, mismas que participaron como precandidatos en la consulta del 12 de marzo, y que después encabezaron el magnífico trabajo de las presidenciales, el uno como candidato y el otro como jefe del debate a nivel nacional, se pongan al frente del POLO, ratifican que la unidad alcanzada sigue consolidándose y desarrollándose, y que la preparación del Congreso del Polo Democrático Alternativo a realizarse a final de año tiene los mejores gestores.

Vienen debates importantes alrededor de la agenda legislativa donde el POLO tendrá que jugar en defensa de las mayorías nacionales atropelladas: El TLC, la Reforma Tributaria, la venta de ECOPETROL, el Acuerdo Humanitario y los procesos de paz, etcétera, etcétera. Igualmente bordeamos ya las jornadas que en octubre del 2007 servirán para renovar juntas administradoras locales, concejos, asambleas, alcaldías y gobernaciones en todo el país, y en las que el POLO ha de tener excepcional desempeño. Diseñar las líneas gruesas de la actuación del partido en ambos escenarios, la sustancia programática, la ruta de las alianzas, la conformación de los canales de comunicación y trámite de las distintas posiciones que militantes y tendencias expresen con base en el necesario afianzamiento de la democracia interna, son tareas prioritarias de cara al próximo Congreso del POLO.

Y la perspectiva unitaria no se reduce solamente a lo endógeno. También urge avanzar en los acuerdos que con otros partidos, fuerzas políticas, sectores sociales, agremiaciones y grupos poblacionales, posibiliten reavivar y darle preponderancia al esquema, también exitoso en la lucha contra el Referendo, de la Gran Coalición Democrática que enfrente y derrote el paquete de propósitos antinacionales y antipopulares que ya se cocinaron para Colombia en la olla neoliberal, con la dirección de las multinacionales, los poderes financieros y el gobierno de Washington.

Bogotá, julio 27 de 2006.

– Bruno Díaz, secretario general del Polo Democrático Alternativo

Fuente: Semanario Virtual Caja de Herramientas N° 0023