Al centro comercial Multiplaza Escazú, en San José de Costa Rica, ha llegado ya el “milagro de la moda”. El pasado mes de mayo el grupo textil Inditex inauguró allí su primera tienda Zara en el país. Durante el año que acabamos de dejar atrás el consorcio de empresas presidido por Amancio Ortega abrió, además, otras 447 tiendas repartidas en distintos países de tres continentes. En 2006 planea abrir entre 410 y 490 más, fundamentalmente en Europa y Asia. Con este ritmo de expansión no es de extrañar que la primera empresa de moda con pasaporte español acabe de convertirse en la compañía del sector textil con mayor facturación de toda Europa (1).

El pasado 29 de marzo Inditex hacía públicos los resultados de su último ejercicio, cerrado el 31 de enero: 6.741 millones de euros, un 21% más que el año anterior. Gracias a este volumen de ventas, la empresa española supera ya a H&M; en términos de beneficios, sin embargo, el grupo todavía se sitúa por detrás de la multinacional sueca y de la estadounidense GAP, líder mundial del sector. En 2005 la cabecera de empresas creada en 1985 en Arteixo (A Coruña) se ha embolsado un 26% más que en 2004, un total de 803 millones de euros. Bajo el paraguas de Inditex se resguardan 8 empresas: Zara, Bershka, Stradivarius, Pull & Bear, Massimo Dutti, Kiddy’s Class, Oysho y Zara Home. La primera de ellas, Zara, es, sin duda, la más conocida y la bandera que le permite al grupo textil desembarcar en nuevos mercados. Una vez consolidada la marca, estudia la posibilidad de introducir allí el resto de sus empresas. A fecha del 31 de marzo el grupo estaba presente en 64 países de 4 continentes, aunque en África su presencia es aún anecdótica (2). Su estrategia de expansión para los próximos años apunta a su consolidación en Europa y Asia, los mercados más jugosos para las grandes empresas de moda españolas y donde Inditex ya ostenta una posición privilegiada.

Han pasado ya 30 años desde que Amancio Ortega decidiese colgar la bata de guatiné y pasarse a la moda de enseñar el ombligo. Desde 1975, cuando este “lobo de mar”, como le llaman en prensa, inauguró su primera tienda Zara en A Coruña, hasta hoy (31 de marzo) ha abierto un total de 2.743. Y este hoy no es elástico, dura sólo 24 horas, mañana serán 2.744, ya que su ritmo de expansión supone la apertura de una tienda al día, o más. Como apoyo a esta estrategia, la diversificación del negocio y las inversiones ha sido su punto fuerte. Desde su salida a bolsa en mayo de 2001, Inditex no ha parado de crecer. El grupo está formado por 152 sociedades, a través de las cuales ha entrado en el mercado inmobiliario y en los sectores financiero, eléctrico y hotelero (posee el 5% del Banco Pastor, participaciones en fondos de capital riesgo con el Santander y el BBVA, el 20’4% de la cadena hotelera NH, controla una veintena de sociedades dedicadas a la inversión de cartera y al negocio inmobiliario…)

Ortega, cuya sociedad familiar posee el 60% de las participaciones en el grupo, se situó el pasado año en el puesto 23 de la lista de personalidades económicamente más poderosas del mundo elaborada por la revista Forbes, que le calcula una fortuna de 14.800 millones de dólares. Los medios de comunicación convencionales alaban su talento natural, su buen hacer y su discreción; ya sabemos cuánto le gustan a la prensa estos “hombres hechos a sí mismos”. Y ¿qué es lo que le ha permitido a Amancio Ortega situarse junto a su “criatura” en esta posición? Inditex tiene una estrategia con unas características muy particulares. Para empezar, cuida mucho el emplazamiento de sus tiendas. Según señalaba el diario El País hace unos días, las tres leyes del sector son “ubicación, ubicación y ubicación” (3). En ese sentido, la multinacional ha hecho bien los deberes, pues siempre sitúa sus locales en las principales arterias comerciales de las ciudades donde se implanta y éstos se cuentan entre los mejores. Como resumía hace un año el mismo diario, “el escaparatismo, la ubicación de la tienda y el precio son sus armas. El boca a boca hace el resto” (4). Por otro lado, y éste es un fenómeno verdaderamente excepcional en los tiempos que corren, prescinde habitualmente de la publicidad y sólo recurre a ella en período de rebajas o para anunciar la apertura de una nueva tienda. Teniendo en cuenta que los gastos en publicidad de la mayoría de las empresas de moda son verdaderamente astronómicos (5, los beneficios de la multinacional española están más que asegurados.

Pero el que acabamos de presentar es sólo el rostro amable de la compañía… En las primeras páginas del libro Amancio Ortega, de cero a Zara, los autores se preguntan: “¿Puede un empresario, por mucho talento que tenga, ganar durante cuarenta años cientos de millones de forma lícita?” (6. A continuación reproducen las críticas de los sociólogos Carlos Rabuñal y Marta Casal, quienes sostienen que “hay que buscar a los verdaderos autores del milagro del grupo en los talleres concebidos únicamente como un instrumento de alta productividad a bajo coste” (7). Según estos sociólogos: “Una de las frases preferidas por los encargados, aleccionados por los enlaces o representantes de Inditex suele ser ésta: ‘Mira, si no estás de acuerdo, ahí están los negros deseando trabajar’” (8).

Así, nos internamos en sus bajos fondos y descubrimos sobre qué otros pilares descansa la verdadera clave de sus éxitos. Para empezar, no tenemos más que entrar en una de sus tiendas (lo que no resultará muy difícil, hay una en cada esquina, sólo alrededor de la Puerta del Sol en Madrid hay más de 10 locales que pertenecen al grupo). Ahora sólo tenemos que observar el ritmo frenético con el que sus empleadas de medidas “perfectas” doblan una y otra vez las prendas que los clientes, simultáneamente, se encargan de volver a desordenar. Son las Penélopes visibles de Amancio Ortega. Las que no tienen rostro, a las que ya se les permite alcanzar la talla 42 por su condición de invisibles, cosen en los 1.900 talleres repartidos en 49 países, el 49% entre Galicia y el Norte de Portugal, pero también China, la India y Marruecos. Inditex sigue la estrategia habitual de las grandes multinacionales, recurre a la subcontratación para abaratar costes. Las grandes firmas de moda (y no sólo éstas) optan por externalizar la parte del proceso de producción más intensivo en mano de obra (corte, confección y acabado de la prenda). Según se desprende de un informe elaborado por Intermón Oxfam en 2004, esta estrategia comercial responde “al principio de máxima flexibilidad en los eslabones inferiores de la cadena de producción”. En Inditex la confección se subcontrata a 1.600 proveedores, fábricas o talleres. (9) Los plazos de entrega de la compañía son de los más cortos del mercado, lo que responde a la “necesidad” de renovar sus escaparates cada 20 días. (10) Dos veces por semana se suministran nuevas prendas; lo que no se vende en unas se lleva a otras donde se cree que pueden tener mejor salida.

Los defensores del “milagro Inditex” se sienten fascinados ante esta estrategia comercial basada en la fugacidad y la rotación del producto. A los empresarios y a la prensa económica de este país les parece admirable que en tan sólo 18 días Inditex sea capaz de completar el proceso que va desde la compra del tejido hasta la venta de la prenda en la tienda. ¿Será que aún creen en los cuentos de hadas? No, será más 12 “La moda española llega a todo el mundo”, El País, 08-01-2006.

bien que son de los que piensan, como el economista Paul Krugman, que “un mal trabajo con salario deficiente es mejor que nada”. (11)

Probablemente las más de 60.000 mujeres que se dejan la piel en turnos de 12 y hasta 16 horas para entregar las prendas en plazos de 15 e incluso 5 días, también piensen lo mismo, pero ellas no son las ideólogas ni las defensoras de este sistema de producción, son sus esclavas y sus víctimas, condición que no va acompañada necesariamente de pasividad. De hecho, además de los múltiples informes y artículos que denuncian la violación de los derechos laborales de la multinacional española, por la red circulan también cientos de testimonios de sus empleadas y ex empleadas en tiendas y talleres. Hace un año el grupo Mulheres Transgredindo llevó a cabo una contundente acción frente a las instalaciones de Zara en Santiago de Compostela (12). Entre sus denuncias se cuentan: que no ganan más de 200 euros al mes por turnos de 12 horas al día; que la mayoría trabaja sin contrato y, por lo tanto, sin seguridad social, que si se quedan embarazadas las despiden automáticamente y que las condiciones de espacio y ventilación en los talleres de confección son muy deficientes. También dicen que eso ocurre “aquí y ahora, en la Galicia del año 2005” (13). En Marruecos, donde la industria de la confección representa el 33% de las exportaciones, y donde el 70% de la fuerza laboral es femenina, el panorama es, si cabe, peor. En un informe elaborado en 2002 por SETEM para la Campaña Ropa Limpia se detallan pormenorizadamente los abusos y violaciones de derechos humanos que sufren las mujeres (algunas de hasta 12 años) en los talleres textiles de Tánger. (14) En el informe se implicaba a empresas como Inditex, Mango e Induyco (proveedor de El Corte Inglés) y se les exigía cumplir con ciertos criterios de Responsabilidad Social Corporativa, tan en boga últimamente. Por esas fechas salían a la luz también algunos escándalos relacionados con la explotación en Galicia de personas de origen chino que trabajaban e incluso dormían en condiciones infrahumanas en talleres clandestinos subcontratados por Inditex. El pasado año la empresa se veía también implicada en el incendio de una fábrica textil en Bangladesh en el que murieron más de 60 personas.

Tanto Intermón como SETEM aseguran que Inditex se ha convertido en los últimos años en el grupo textil que más ha avanzado en RSC. En 2001 la compañía había suscrito ya el Global Compact. (15) Desde entonces, al igual que la mayor parte de las transnacionales españolas, se ha adherido a diversas iniciativas de Responsabilidad Social Corporativa para lavar su imagen. Sin embargo, “hasta que esas compañías no reconozcan los vínculos entre sus prácticas de compra y el empleo precario al final de la cadena, continuarán socavando los estándares laborales que afirman apoyar” (16). En la sección de empleo de la web de la cabecera de empresas nos “invitan” a formar parte de la compañía y aseguran que: “En Inditex nos gustan las personas y por eso tenemos un sitio reservado para ti…” Lo que no dicen es que al parecer consideran que hay personas más personas que otras y que, pese al lujo que se pueda desprender de su tienda en la Quinta Avenida de Nueva York, lo más probable es que tu sitio esté en un sótano inmundo en Arteixo, Tánger o Guangdong.

Notas

(1) “Inditex se convierte en el grupo textil de moda con mayor facturación de Europa”, El País, 30-03-2006.

(2) Ver: www.inditex.es

(3) “La moda española llega a todo el mundo”, El País, 08-01-2006.

(4) “El triunfo de Inditex”, en “Especial Negocios 1000. El despegue de las empresas”, El País, 02-01-2005.

(5) La compañía estadounidense Nike (caso paradigmático de la lógica comercial focalizada en la creación de valor de marca) invirtió enpublicidad 500 millones de dólares hace ya casi 10 años. Ver KLEIN, Naomi (2001): No Logo. El poder de las marcas, Paidós Ibérica, citado en VERGER, Toni (2003): El sutil poder de las transnacionales. Barcelona, Icaria.

(6) BLANCO, Xavier y SALGADO, Jesús (2004): Amancio Ortega, de cero a Zara, Madrid, La Esfera de los Libros.

(7) Íbidem.

(8) Íbid.

(9) INTERMÓN OXFAM (febrero de 2004): “Moda que aprieta. La precariedad de las trabajadoras de la confección y la responsabilidad de las empresas”. Ver: www.intermonoxfam.com.

(10) Íbidem.

(11) Citado en FERNÁNDEZ, Carolina (mayo de 2004): “Comercio a cualquier precio”. Ver: www.revistafusion.com.

(12) MULHERES TRANSGREDINDO (marzo 2005): “Dia dos trapos sujos em ZARA”, en http://galiza.indymedia.org.

(13) MULHERES TRANSGREDINDO, Op. Cit.

(14) SETEM (marzo de 2002): “La responsabilidad de las empresas textiles españolas en las condiciones sociolaborales en los pequeños centros de producción del norte de Marruecos”.

(15) El Pacto Mundial de las Naciones Unidas fue lanzado por su Secretario Genarl, Kofi Annan, en el año 2000. Su intención: “Dar a los mercados globales un rostro humano”…

(16) INTERMÓN OXFAM, Op. Cit.

– Fuente: Observatorio de Multinacionales en América Latina, Asociación Paz con Dignidad, Madrid (España).