El jueves 30 de marzo la Cámara de Comercio de Guayaquil (CCG) realizó, a un costo de 100 mil dólares, el concierto “Sí al TLC”, con el que pretendió convencer a los guayaquileños de las supuestas maravillas del Tratado de Libre Comercio con razones tan contundentes como el opulento escote de Sharon, las atrevidas curvas de Arena y la amplia e inocente sonrisa de Richard Barker, entre otros estudiosos del TLC. Ese es el nivel argumentativo de la CCG.

Dentro de esta tropical forma de debatir –¡ellos que tanto ansían parecerse al primer mundo, ellos que tildan de ignorantes a los opositores del Tratado!-, hubo algo aún más patético: dos jóvenes fueron detenidos por la Policía Nacional por repartir hojas informativas sobre los perjuicios que el Tratado de Libre Comercio traería al agro ecuatoriano. Resulta que a pesar de los enormes esfuerzos económicos de las elites empresariales del Puerto por imponer un pensamiento único, hay jóvenes que piensan diferente. Pero resulta que para las elites porteñas eso es un delito. Y resulta también que en Guayaquil city el comandante de la Policía no se llama general Jaime Hurtado Vaca, como reza en el organigrama de la institución, sino Eduardo Maruri, ese “ganador” que preside la CCG, quien hace unos meses intentó lanzar su candidatura presidencial, misma que retiró inmediatamente después de que un estudio contratado por él mismo claramente lo situara como perdedor.

Durante el susodicho concierto, mientras Omar Galindo interpretaba la canción “Sí TLC, más empleo para mi país”, un grupo de estudiantes universitarios y miembros organizaciones sociales como Mi Cometa y Jubileo 2000 sacó un gran lienzo con el lema “NO TLC”. Espontáneamente varios asistentes se unieron al coro de los estudiantes de “¡No al TLC!”. La acción duró siete minutos hasta que Maruri ordenó a un grupo de policías confiscar la tela y detener a quienes la sostenían. Los policías obedecieron y detuvieron a otros cuatro chicos de entre 17 y 23 años, que fueron trasladados al Cuartel Modelo (¿Modelo de qué, ah?). Muchos asistentes protestaron con silbatinas por la acción policial y muchos les quedó claro que detrás de todo el forzado optimismo de las elites empresariales muchas cosas tristes y oscuras se ocultan.
Delito: pensar diferente

La detención de los dirigentes indígenas

Ayer, domingo 2 de abril, alrededor de 80 miembros de la Federación Nacional de Organizaciones Indígenas, Campesinas y Negras (FENOCIN) realizaban una marcha pacífica hacia Cuenca en rechazo a la firma del Tratado de Libre Comercio. La caminata había partido el día anterior de Loja. Una vez en la capital azuaya, a eso de las 09:00, pasaron por la catedral, donde fueron recibidos con aplausos por los fieles. Monseñor Luis Alberto Luna fue el primero en darles la bienvenida, después de lo cual permitió a los dirigentes explicar ante la comunidad el motivo de su caminata.

Tras la bendición, la marcha, que nunca cambió su carácter pacífico, continuó su camino. Sin embargo, a las 12:15, en el sector El Descanso, en el límite entre Azuay y Cañar, Pedro de la Cruz, presidente de la FENOCIN, y los dirigentes Luis Sarango y William Villalba fueron detenidos por orden del general Hólger Cevallos y trasladado, según relata El Comercio en su edición de hoy, 3 de abril, al recinto militar Cayambe, después a la Tercera División de Ejército, en Cuenca, y finalmente hasta el cuartel de la Policía de Azogues. Hasta la tarde de hoy continúan apresados. A pesar de estos abusos, el resto de campesinos continúa su camino hacia Quito siendo duramente reprimidos por la Policía y el Ejército. Hoy, lunes 3 de abril, en Daule, la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG) secuestró varios vehículos que llevaban productos agrícolas para una feria simbólica que se realizará en Quito con el fin de mostrar a la ciudadanía los productos que serán afectados por el Tratado de Libre Comercio.

Hasta ahora el Gobierno de Alfredo Palacio sólo balbucea absurdos intentos de justificar lo injustificable: el racismo, evidenciado en las arbitrarias detenciones de dirigentes indígenas que encabezaban una marcha pacífica… ¿Es posible imaginar siquiera a Blasco Peñaherrera Junior preso en algún sórdido calabozo por encabezar una marcha a favor del TLC, como lo hizo el 17 de marzo pasado cuando, por lo demás, cientos de trabajadores florícolas fueron obligados a concurrir bajo la amenaza escrita y firmada por cada uno de ellos de que si no lo hacían serían despedidos? Sin embargo, cuando se trata de algún dirigente indígena liderando una marcha en contra del mismo Tratado, la imagen no sólo es imaginable, sino con demasiada frecuencia real.

¿Qué pasa en Ecuador? ¿Es que se ha naturalizado el pensamiento diferente como un delito? Pregunta de examen: ¿Quién es en definitiva el jefe de la fuerza pública en Ecuador? 1) el pueblo que paga sus sueldos con sus impuestos. 2) El gobierno transitorio que no fue elegido en las urnas. 3) Las elites empresariales que se beneficiaron ayer del feriado bancario y la dolarización y hoy pretenden hacer lo mismo con el Tratado de Libre Comercio.

– Gerardo Merino, Comunicación Comisión Ecuménica de Derechos Humanos, CEDHU.