El apoyo irrestricto del gobierno al anuncio de Endesa de construir cuatro mega-centrales hidroeléctricas en los ríos Baker y Pascua en la XI Región, con una potencia total de 2.400 MW, cuyas obras partirían el 2009, es preocupante, pues no sólo plantea a la ciudadanía una política de hechos consumados, sino pretende encubrir con este proyecto la vulnerabilidad energética en que Chile se encuentra, la lenta viabilidad política del Anillo Energético y las aun débiles políticas de promoción de las energías renovables no convencionales, declaró hoy el Programa Chile Sustentable.

El continuar optando por un modelo centrado en megaproyectos y, en los mismos actores del negocio energético, es una mala señal para el urgente desafío de diversificación de la matriz energética que enfrenta el país. Sara Larraín señaló que \”poner el énfasis en las megacentrales de Aysén implica reforzar una tendencia de colonialismo energético, sin considerar los recursos hidráulicos medianos y pequeños, los recursos cólicos y geotérmicos que pueden ser usados en todas las regiones del país, contribuyendo al desarrollo regional\”.

\”Aunque Endesa prometa cubrir la demanda energética del país con estas centrales, los ciudadanos no queremos energía a cualquier costo. Los chilenos queremos energía con menos impactos sociales y ambientales, y queremos diversidad de actores participando en el sector energético; además de diversificación de fuentes de energía\”, declaró la ecologista.

Larraín agregó que \”producto de la remoción de obstáculos para las energías renovables no convencionales, y del pequeño Fondo Concursable para preinversión creado por CORFO, diversas empresas, agricultores, canalistas, etc. han presentado pequeños proyectos hidráulicos, cólicos y de biomasa equivalentes a una Central Ralco, lo cual es una clara señal de que las necesidades energéticas también pueden cubrirse por otras vías\”.

Para Chile Sustentable es fundamental implementar una política energética con mayor diversidad de fuentes y de empresas generadoras, especialmente porque es necesario dar estabilidad a la matriz eléctrica y asegurar inversiones de actores que tengan como prioridad abastecer a Chile y a sus regiones. El país puede aprovechar todos los recursos hídricos de la zona central y sur a través de centrales pequeñas o de pasada, para así evitar inundaciones, daños ambientales y al sector agrícola.

Hasta el momento los ciudadanos no hemos sido informados sobre los alcances del proyecto de Endesa en Aysén, a pesar de haber solicitado información a la Gerencia General y a la Gerencia de Medio Ambiente, en el intertanto hay gran desinformación, ya que primero se hablo de centrales de pasada y ahora se habla de represas; se ha dicho que la energía vendrá hacia Santiago, pero otras fuentes señalan que su destino es el aporte de Chile al Anillo Energético, lo cual además fue anunciado por el propio Presidente Lagos en la reunión de mandatarios en Rió de Janeiro.

Por último la ecologista declaró que \”Es fundamental que Endesa entregue información fidedigna sobre el proyecto, ya que en primera instancia se hablo de construir centrales de pasada, y ahora sabemos que la represa del río Baker inundará 5.600 hectáreas. Los chilenos tienen derecho a saber a qué costo Endesa pretende generar energía y en beneficio de quién. No estamos dispuestos a que se sacrifique el medioambiente y las comunidades locales para un negocio energético trasnacional\”.

– Romina Fumey Abarzua Comunicaciones Programa Chile Sustentable www.chilesustentable.net Fono-Fax 364 0472 / 209 7028