Posicionamiento del Movimiento Autónomo de Mujeres de Nicaragua
Ante el X Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe:
Democracia y Feminismo

LAS FEMINISTAS NICARAGUENSES FRENTE A:

1. Las contradicciones insalvables existentes entre las necesidades y
visiones de los paradigmas del neoliberalismo económico y la democracia
liberal, bases del sistema económico globalizado, que han agudizado las
situaciones de inequidad de la población en general y de las mujeres en
particular.

2. El acelerado proceso de desecularización sufrido por el Estado
nacional, que ha devenido en un Estado cuasi parroquial, donde la
religión y la iglesia institucionalizada tienen enorme ascendiente en
las políticas públicas, particularmente aquellas que afectan a las
mujeres tanto de salud, educativas y población, como en las decisiones
políticas.

3. El ambiente de exclusión, la falta de normas claras y la corrupción
política dentro del sistema, conjugados con la incapacidad de los
partidos políticos para mediar las relaciones entre Estado y sociedad
civil, han derivado en el cierre total del sistema político, una aguda
crisis de la institucionalidad pública y el consecuente déficit de
participación de la sociedad civil organizada y los movimientos sociales
nicaragüenses.

4. La abusiva apropiación de espacios políticos por parte de los
partidos ha generado una partidocracia, caracteriza por el monopolio de
las nominaciones, el control de los representantes electos, el
patrimonialismo partidista y la partidización de la sociedad civil y la
complicidad con diversas formas de corrupción.

5. Las posibilidades de participación política se han reducido al mero
ejercicio del voto y las actividades proselitistas durante los procesos
electorales, transformando a la ciudadanía en /clientes
/político-partidarios, conduciendo al desinterés por la política y la
participación en los distintos tipos de organizaciones, el retorno al
tradicionalismo y la religión y el incremento de los valores
materialistas.

6. El desenvolvimiento del sistema político y el impacto de las
políticas neoliberales ha conducido a una situación en la que predominan
la fragmentación, la falta de consenso y la debilidad de los actores
sociales y políticos, donde la vigencia de ideales y valores
democráticos que prevalecen en la sociedad nicaragüense resultan una
condición necesaria, pero no suficiente, para asegurar el adecuado
ejercicio de los derechos de la ciudadanía.

*CONSIDERANDO QUE:*

I Para las mujeres en general y las feministas en particular, la
democracia radical es el único marco posible para el pleno ejercicio de
sus derechos y el aseguramiento de su sobrevivencia.

II La participación de las mujeres en los procesos de
democratización hace necesario superar la insuficiencia de los niveles
de autoestima, autonomía personal e identidad colectiva que restringen
el ejercicio efectivo de la ciudadanía.

III La recuperación del poder colectivo del Movimiento Autónomo de
mujeres pasa por el rescate de la identidad personal, la articulación de
la identidad colectiva y la conformación del sujeto político, que
maximice los niveles de organicidad, desde una visión integral de
defensa del Estado de derecho y los valores democráticos.

IV El aseguramiento de nuestra presencia en los espacios donde el
poder se decide y disputa, requiere imperativamente la recuperación de
nuestra capacidad de propuesta, interlocución y manejo de información.

V Las mujeres queremos y tenemos el derecho a una vida plena, por
ello, debemos luchar decididamente, desde el escándalo y la trasgresión,
para reivindicar y ejercer con plenitud los derechos de las humanas y la
igualdad de género real en nuestras sociedades.

VI Estos derechos significan también la autonomía política y
económica, la libertad para decidir sobre nuestros cuerpos, la capacidad
de tomar decisiones reproductivas, el ejercicio de la sexualidad según
nuestras, opciones y una vida plena, sin imposiciones basadas en nombre
de la cultura o de las religiones.

*POR LO TANTO PROPONEMOS:*

A nivel regional

1. Reformular desde la visión y ética feminista una programática
latinoamericana que permita articular y potenciar el capital político de
los Movimientos Autónomos de Mujeres y sus líderes en la región.

2. Construir consensos para el establecimiento de alianzas, la defensa
de nuestros derechos y nuestro re-posicionamiento como Movimiento Social
a nivel latinoamericano.

3. Cuestionar y luchar para transformar el modelo político-jurídico y
socio-económico, para posibilitar el logro de la equidad genérica en la
distribución y redistribución de la riqueza, sobre la base de políticas
sustentadas y alimentadas a partir de las reivindicaciones e intereses
particulares de las mujeres.

4. Conformar una vocería política y una estrategia de comunicación a
nivel regional, que nos permita mantener la identidad y posicionamiento
colectivo, posibilitando la divulgación y denuncia en el ámbito
internacional sobre la injusticia del sistema económico y político y sus
particulares repercusiones para las mujeres.

5. Exigir de la cooperación internacional al desarrollo que privilegie
la construcción de Movimientos Sociales, Identidad Colectiva, el trabajo
de concienciación y construcción de sujeto político que buscan la
redefinición del sistema político institucionalizado y la reconstitución
de un régimen de derechos a través de la transformación de los
mecanismos de representación social que apunten a confrontar la cultura
autoritaria vigente.

A nivel nacional

1. Asumir como Movimiento Feminista Nicaragüense la construcción
organizada de una apuesta política que reivindique los postulados de
igualdad, libertad y democracia para todas y todos, promoviendo un
modelo de democracia paritaria que privilegie la autonomía y
autodeterminación de las mujeres como sujeto político.

2. Comprometer nuestros esfuerzos y energías en la lucha decidida y
frontal contra el pacto excluyente y el autoritarismo dictatorial del
Partido Liberal Constitucionalista y el Frente Sandinista y el pacto
entre el gobierno, el capital transnacional, el gobierno de Bush y el
fundamentalismo religioso.

3. Multiplicar nuestras luchas hasta lograr la instauración de un
sistema democrático, que desde el reconocimiento de la diversidad,
multiculturalidad y plurietnicidad de la sociedad nicaragüense.

4. Luchar por la inclusión de líderes del Movimiento Autónomo de Mujeres
en los espacios de toma de decisión relevantes a nivel nacional.

REAFIRMAMOS QUE:

Sin equidad, no existe democracia ni justicia posible!!

Sin participación de las mujeres en la toma de decisiones sobre los
destinos de la nación, no hay democracia!!

Sin una ética de respeto a la Ley, la institucionalidad democrática y
efectiva reducción de la pobreza… No hay ciudadanía ni desarrollo posibles!!

Dado en la ciudad de Managua, Nicaragua, el primer día de octubre del
año 2005.