Primer Encuentro Internacional de la Resistencia y Solidaridad de los
Pueblos Indígenas y Campesinos, Caracas, 11-14 de octubre 2003.

Divididos por la historia de la tierra y por cuantas leyes
nacionales, los indígenas y los campesinos librarán más batallas en
conjunto. No es fruto del azar, explica María Elena Martínez de la
mexicana UNORCA (Unión de Organización Rurales Campesinas Autónomas)
Empezando, cuenta Martínez, por la campaña “Sin maíz no hay país” que
han organizado en México.

Desde Centroamérica, desde Chiapas, desde Cancún, desde Quito, cada
encuentro de los últimos años ha preparado esta nueva alianza. FMI,
BANCO MUNDIAL, OMC, Plan Colombia, Plan Puebla Panamá, Tratado de
Libre Comercio y ahora Acuerdo de Libre Comercio para las Américas
quisieron imponer a los pueblos los intereses de empresas
transnacionales con sus monopolio de semillas, agro tóxicos,
organismos genéticamente modificados. Tanto neoliberalismo destructor
de la vida y empobrecedor de las mayorías tenía que generar una
respuesta continental.

Hoy miles de campesinos e indígenas, dirigentes y bases, se han
sentado para hablar. Unificación, articulación y transmisión de las
experiencias. Impresionante cultura del dialogo como base de las
decisiones en una reunión de Vía Campesina – mayor organización
campesina del Sur al Norte del planeta – la cual se convirtió en
Cancún en eje principal de resistencia a la agricultura made in OMC.
Impresionante concisión y concreción de los jóvenes cuadros enviados
por el MST, quienes acuerdan las visitas reciprocas de delegaciones
entre Brasil y Venezuela, para medir las necesidades de formación de
cuadros campesinos en Venezuela, cooperativismo, mercadeo, mística,
organización. Crece la conciencia de que cada organización necesita
de la otra. “¡A trabajar juntos, a trabajar juntos ¡” Los grandes
motores de la unidad son los ecuatorianos y los bolivianos, cuyas
luchas nunca han dejado de identificar a los campesinos con los
indígenas y los indígenas a los campesinos.

“¡ Tomen iniciativas !” aconsejan varios delegados internacionales a
los dirigentes venezolanos, dejen ese “Chávez-nos-va-a-resolver” ! En
Venezuela, en apenas ocho meses, el gobierno de Chávez ha entregado a
los campesinos más de 1 millón 625 mil hectáreas y más de 50
millardos de bolívares en créditos. “¿ Saben ustedes el costo
político de cada metro de tierra entregado ? No repitan nuestros
errores de hace treinta años, cuando peleábamos entre nosotros porque
la reforma agraria se daba bajo las leyes demócrata-cristianas..”
lanza Francisca Rodríguez de la Asociación de Mujeres Rurales de
Chile a unos campesinos venezolanos críticos del Instituto Nacional
de Tierras. “Este es el único país donde una indígena puede hablar
con el segundo personaje del Estado” le recuerda una delegada
ecuatoriana a la venezolana irritada porque ha tenido que esperar
siete horas hasta que le resuelvan un problema. Las bases entienden
el mensaje, y toman la palabra sin esperar que se la regalen. Varios
se molestan ante al sistema protocolar de las ponencias, y exigen un
futuro congreso desde las bases. “¡ Basta de minutos de silencio !”,
otros participantes piden al gobierno de Chávez mano dura para
detener por fin la masacre de campesinos por los terratenientes.

El Presidente Chávez dialoga con los participantes. Recuerda el hilo
de la lucha y de la resistencia y la persistente deuda de Europa.
Anuncia la creación de la Misión Guaicaipuro como apoyo directo de
todos los organismos a las comunidades indígenas, propone la creación
de un Banco indígena (“siempre, dice, que se escuche la opinión de
ellos”) y pide que se acelere la demarcación territorial para,
próximamente, entregar los títulos de tierras a los pueblos
indígenas. En la noche del sábado, cuando un diluvio amenaza el
campamento indígena, los militares venezolanos los ayudan a
trasladarse a los cuarteles de Fuerte Tiuna. En La Paz los uniformes
cobran otro sentido. Cuando los delegados bolivianos al Foro regresan
a su país, son detenidos por la policía, sometidos a interrogatorios,
todas sus publicaciones fotografiadas.

En sus resoluciones – enseguida transmitidas por las radios
comunitarias de Ecuador gracias al ingenio de Blanca Chancoso
(dirigente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del
Ecuador), el Foro convoca a una movilización continental para el 21
de octubre a parar los asesinatos en solidaridad con Bolivia y para
que el pueblo de Bolivia salga victorioso de su heroica jornada
revolucionaria. Se plantea reforzar el movimiento campesino
bolivariano, elemento fundamental del proyecto revolucionario
bolivariano que lideriza el comandante Hugo Chávez Frías. Se denuncia
la actitud de países desarrollados económicamente en su notorio plan
de desestabilizar al gobierno democrático de Venezuela, así cómo la
biopiratería y la tenencia de la base de datos (biosulua-Amazonas)
sin el consentimiento previo de los pueblos indígenas del Amazonas.
También se rechaza la actitud discriminatoria y racista que mantiene
la oposición en Venezuela en contra de los pueblos y comunidades
indígenas.

Sitio del Encuentro :
http://www.indigenacampesino.org/

* Thierry Deronne es periodista, cofundador de la televisión
comunitaria Teletambores.