Los gringos si son inteligentes. No tanto sus presidentes como si
su aparato burocrático y organizacional de toma de decisiones.

La invasión a Irak (1), es la expresión más palpable de un plan
pensado meticulosamente mientras que George Bush padre, aseguraba
la presidencia en 1988. Plan que se re resume en la frase del
personaje Cerebro, de Steven Spielberg, un genio ratón de
laboratorio que tiene por compañero a otro ratoncito medio tonto
de nombre Pinki que como respuesta a su pregunta “¿Qué haremos
mañana Cerebro?” recibe un contundente “Lo mismo que hacemos todos
los días: Tratar de conquistar el mundo”. Acertada frase que
sintetiza la historia de un país cuyo destino manifiesto quedó
expresado en la expresión de Simón Bolívar y Palacios “Los Estados
Unidos parecen destinados por la providencia…”. Cruenta misión.

Pero en esta exposición quisiéramos aproximarnos un poco a las
causas doctrinarias de la ¿guerra? o invasión contra Irak y las
consecuencias de este evento para el sistema internacional y para
Venezuela. Sólo pedimos un poco de paciencia y agudeza a los que
comparten esta disertación para que podamos armar este
rompecabezas internacional que aunque muy claro en las mentes de
sus autores (burocracia organizacional estadounidense) se presenta
de lo más complicado para sus destinatarios. Haremos un esfuerzo
por adentrarnos en el bosque de la Doctrina Bush.

Para ello seguiremos el siguiente esquema:

1. — ¿De donde viene la doctrina Bush? Mundo libre y libertad

2. — Como opera la doctrina. El Plan Energético Bush

3.— La torres gemelas: Comunismo = Terrorismo

4. —Doctrina e invasión a Irak. Las fallas de las doctrinas

5.— Papel de la Iglesia Católica

6. — El multilateralismo y las alianzas bilaterales.

7.— Japón y la guerra

8.— Doctrina y América Latina

9. — ¿Cuándo le toca a Venezuela?

10— ¿Qué hacer?

1. — ¿De donde viene la doctrina Bush? Mundo libre y libertad

Lo que tan detenidamente tramaba Bush padre, era la fórmula que
permitiese a la elite de su país fortalecer su poder económico
mediante un reacomodo mundial. La gran excusa que le había
permitido una alianza perfecta con Europa Occidental y América
Latina, cual era la existencia amenazante del comunismo soviético,
estaba a punto de fenecer. Una sostenida propaganda política,
había logrado horadar la cortina de hierro de Europa Oriental. En
esto ayudó mucho la zaga de errores del Partido Comunista
Soviético cuya cereza en la copa fue el entreguista Michael
Gorvachov, quien lejos de procurar la unidad de la Unión tendió
anchos puentes para su desintegración mediante su Perestroika.
Ello al contrario de la China Comunista que demostraba que el
socialismo podía humanizarse y tomar prácticas del mercado para
avanzar. La URSS se rendía anta la opinión occidental y el
discurso anticomunista. Boris Yetsin, entre trago y trago, se
encargaría de redondear la obra del Govi.

Esa práctica doctrinaria contra el “demonio del comunismo” fue la
esencia de la política exterior de Estados Unidos después de
finalizada la II Guerra Mundial. Se llamó Doctrina Truman, por el
nombre del Presidente de entonces. En ella se acuña por vez
primera la expresión “Mundo libre”. En la cual “mundo libre” se
refería a todos los países que no fuesen comunistas o socialistas
y más específicamente a los que no estuvieran alineados con la
URSS, pero sí con EEUU. Con la doctrina Truman, EEUU desplaza
definitivamente a Reino Unido del papel de protector de Europa y
Asia. Gran Bretaña cede la protección sobre Grecia y Turquía y
más adelante sobre el rico protectorado de Irak, reservándose
hasta 1961 una parte de éste, llamada Kuwait dejando de esta
manera verdaderos dispositivos de conflictos territoriales, como
la haría también en Suramérica con el Territorio Esequibo.

La Doctrina Truman contra el comunismo es insuflada económicamente
a través del Plan de Reconstrucción Europeo o Plan Marshall, por
el que se dirigen a Europa Occidental unos 70 mil millones de
dólares.

La doctrina del “mundo libre”, llevó a EEUU a declarar la guerra a
varios países como Corea y Vietnam, a asaltar Bahía de Cochinos en
Cuba y a mantener una tensa calma con la URSS en un equilibrio de
poder militar que duraría 45 años, con objetivos militares
precisos por ambas partes.

Pero EEUU estaba dispuesto a defender su “mundo libre”. Para ello
perfeccionó su aparato de inteligencia y su ofensiva ideológica.
Los marines estarían prestos a poner orden donde fuera necesario.

Libertad = Mundo libre

Cae la URSS. La sensación de que estabamos frente al “fin de la
historia y de las ideologías” (Fujiyama) se apoderó de los más
cautos.

Sin embargo la misión de EEUU no había sido completada. Había que
levantar rápidamente el telón.

¿Qué hacer ahora? Se unificó Alemania. Cuba queda sola en el
Caribe, al Igual que Corea del Norte y Vietnam del Norte en el
Pacífico.

Pero sucedió que mientras EEUU ponía todas sus capacidades
económicas y tecnológicas en enterrar a su archienemigo de
Eurasia, otros menos preocupados en el asunto político como Japón,
Alemania, China, India y el Asia Pacífico en general,
administraban su paz y se adentraban por las vías del desarrollo
industrial, en tanto que el gigante norteamericano se ahogaba en
estrecheses económicas.

La necesidad de nuevas fuentes de crecimiento económico allende
las fronteras se hacía imperiosa. La expansión territorial era un
tema superado y opuesto a su doctrina de “mundo libre”. Esa
misión fue cumplida cabalmente en el Siglo XIX a través de la
anexión de territorios mexicanos y de compras a España y Rusia.
La cuestión ahora era como obtener nuevos recursos a bajo costos
sin los problemas que significan las luchas nacionalistas y por
los derechos humanos que si bien había servido para crispar el
ambiente en la URSS y Yugoeslavia no aplicaban ahora en las
intenciones de la Unión Americana.

Los Bush se percatan de que es necesario redimensionar la Doctrina
Truman que se había quedado si su ingrediente principal: la lucha
contra el comunismo.

La primera etapa de ese redimensionamiento es encargado a las
empresas transnacionales, cuyas inversiones son deseadas en todo
el planeta. Bajo el slogan de la globalización y con el apoyo
decidido de las redes de comunicación se empieza a crear la
necesidad de bloques de integración. EEUU, antes renuente a
integrarse es ahora propulsor de una zona de libre comercio en el
Foro de Cooperación Asia Pacífico (APEC) que representa casi el
50% del flujo comercial mundial. A través de los organismos
multilaterales se delinea un programa de reformas estructurales
que se basa en superar los ajustes económicos de los países
endeudados: El Consenso de Washington.

La situación no parecía tan expedita, pero un golpe de suerte toca
a la puerta de papá Bush. Uno de sus viejos protegidos, Saddam
Hussein, a quien armaron en 1980 para la guerra territorial contra
el petrolero Irán, a fin de que sirviera de muro de contención a
las reformas musulmanes, se había pasado de la raya al pretender
recuperar el territorio del estado tapón Kuwait, un proveedor de
petróleo seguro y de asiento frente al mar para las fuerzas
militares de EEUU.

Saddam fue muy lejos. De inmediato EEUU rompe con ese aliado y
con la anuencia de las Naciones Unidas, por la vulneración de la
soberanía territorial de unos de sus miembros, bombardea sin
misericordia a Irak, con las secuelas conocidas por todos.

Pero contrariamente a los que todos esperaban Hussein no fue
expulsado. Y a pesar de tener 13 años en el poder no surgió una
facción capaz de aprovechar aquel momento para derrocarlo. Un
Saddam en el poder era más provechoso para los Bush. De esa
manera contribuiría a la construcción de la nueva doctrina del
“mundo libre”. Saddam servía además para mantener a raya a
fundamentalistas y kurdos y ahora también para la conformación del
eje del mal del que había que “liberar” al mundo. (De nuevo Bush
rescata la terminología de la II Guerra Mundial, antes el eje del
mal fueron Alemania, Italia y Japón, y EEUU “salvó” al mundo).

En el texto de la doctrina Bush aparece 28 veces la palabra
“libertad” y 5 el término “libre”. No hay que ser muy erudito
para comprender el contexto en el cual se usa este juego de
palabras. Es una nueva acepción semántica. No es la libertad que
hizo al pueblo de Dios atravesar durante 40 años el desierto en
busca de la tierra prometida; ni la que revolución francesa
equiparó a igualdad y fraternidad; ni la que está llena de
solidaridad, democracia y soberanía de los pueblos que predicó el
Libertador Simón Bolívar; no es la libertad por la que inmoló
Gandhi, llena de paz y progreso; ni la Mohamed Alí que se negó a
matar a hermanos asiáticos para imponerles la doctrina del “mundo
libre”. Ni siquiera es la libertad de expresión que sumisamente
defienden muchos que contribuyen a sitiar todo el sistema de
libertades de los seres humanos y de las naciones soberanas. Esta
libertad de expresión consiste en recitar un libreto cuyo autor a
veces desconoces.

La “libertad” de la doctrina Bush es la misma del “mundo libre”.
Una libertad que excluye todo obstáculo a la expansión y a los
intereses de Estados Unidos.

La guerra en el Golfo Pérsico puso en escena el primer acto de
esta obra doctrinaria. Fue transmitida por las cadenas de
televisión occidentales, cumpliendo cabalmente su función
propagandística. Papá Bush impuso a placer su “Libertad” a las
transnacionales de la comunicación. Desde entonces es así.
Primero se ganan las guerras de las pantallas.

No obstante Papa Bush, el hijo del magnate petrolero A Bush,
fracaso en su intento de reelegirse. Bill Clinton retrasaría sus
planes por 8 años. Incluso los bombardeos a Kosovo, violatorios
también de los principios de las Naciones Unidas, no se inscribían
en la filosofía libertaria de los Bush. Esto por supuesto no lo
hace Clinton menos cómplices, como lo son todos los congresistas
de ese país que escudan sus sentimientos “libertarios” con
eufemismo como “apoyamos a nuestras tropas”. Como si esos
soldados preparados para la guerra no estuvieran bajo las órdenes
de una democracia que ha planificado y aceitado el más mínimo
detalle.

2. Como opera la doctrina

La exposición de motivos de la doctrina Bush hace primero un
panorama de sus apoyos extranjeros. Elegantemente descalifica a
China de quien dice está comprendiendo las ventajas del libre
mercado; a Rusia la califica como un amigo. Pero a diferencia de
la doctrina Truman donde EEUU se convirtió en el policía mundial y
paladín contra el comunismo, la doctrina Bush retrae las fuerzas
norteñas al papel de protegerse contra el resto del mundo y a
exigir a poyo a “sus amigos” para defenderse.

Para convertir su cometido de gendarme mundial la Doctrina Truman
uso de bastón el Plan Marshall. La doctrina Bush implementa el
Plan Energético Bush. Este Plan es la medula económica de la
doctrina. Reconoce las necesidades del país en materia petrolera.
Echa por tierra los mitos de la energía alternativas y las
reservas agotadas. El país puede producir, pero aún necesita 8 de
cada 10 barriles de petróleo para su consumo. Esos ocho barriles
se encuentran en orden decreciente en el Golfo Pérsico, Asia
Meridional, Suramérica y México. En ese orden se aplicaría la
doctrina libertaria. Una clasificación nada original. Los Bush
son expertos reciclando ideas. En 1973, ese esquema fue hecho por
las transnacionales de las naciones desarrolladas, en algo que
llamaban Nuevo Orden Mundial, una calificación que incluía a los
países petroleros en el orden mundial y dejaba por fuera a los más
pobres. Esto fue una contrapuesta a la Carta de Derechos
Económicos de la UNCTAD que proponía un Nuevo Orden Económico
Internacional (NOEI) que incluyera a todos los países.

En suma, el principal consumidor de energía petrolera reconocía su
dependencia. Esto tiene dos lecturas. Por el lado de los
productores la oportunidad de posicionarse con buenos precios en
el mercado. Por el de EEUU la urgencia de una estrategia para
conseguir petróleo barato.

¿Cómo hacerlo guardando las apariencias internacionales?

3. La torres gemelas: Comunismo = Terrorismo

El principal beneficiario de la I Guerra mundial fue la industria
armamentista estadounidense. Solo fue en 1917 cuando este país
debuta en Europa como potencia bélica de la mano de Gran Bretaña.
La excusa: Un submarino alemán torpedeó a un barco inglés con
pasajeros norteamericanos y un rumor que decía que el empobrecido
México atacaría a Estados Unidos por órdenes de Alemania a fin de
recuperar sus territorios. Estados Unidos se anota con los
vencedores y legitima su presencia con la propuesta del Presidente
Woodrow Wilson de una Sociedad de Naciones, organismo que naufragó
en el mar del bilateralismo y el fascismo europeo de Mussolini y
Hitler.

En la II Guerra Mundial, EEUU, de nuevo principal proveedor de
armas, construye una nueva excusa para no quedarse fuera del grupo
victorioso. Esta vez fue el incidente de Perl Harbor (una secuela
del embargo económico y confiscación de propiedades de EEUU a
Japón). El incidente de Perl Harbor era una “sorpresa” esperada
por los organismos de inteligencia de EEUU.

El columnista de un diario de Chicago, Alexander Cockburn, el 14
de septiembre de 2001, luego de los hechos del 11S:

Los oficiales de los EE.UU habían interceptado los mensajes
japoneses y sabían del ataque inminente antes de que sucediera—
pero no hicieron nada porque ellos querían que Japón hiciera el
primer disparo. El entonces Secretario de Estado Henry Stimson
dijo al Congreso después de la guerra que el gobierno de los
EE.UU. quiso manipular a Japón para que “hiciera el primer
disparo…para obtener el completo apoyo del pueblo
estadounidense” para la entrada de los EE.UU en la guerra.

Después del ataque—en que más de 2.000 soldados de los EE.UU.
perdieron su vida—el gobierno de los EE.UU. y los medios
noticiosos iniciaron una campaña histérica contra los japonés-
americanos. El presidente Roosevelt firmó la Orden Ejecutiva
9066, que internó a más de 120,000 japonés-americanos en campos de
concentración.

El ataque del Pearl Harbor fue usado también para justificar el
tirar bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945–
costándoles la vida a más de 200.000 personas.

EEUU entra a la guerra y lidera las conferencias internacionales
de las que surge el Multilaterallismo de la ONU, el FMI, Banco
Mundial entre otros.

El 11 de septiembre de 2001, se produce el evento de las torres
gemelas. Las transnacionales televisivas repitieron infinidad de
veces el hecho. Entre repetición y repetición colaban imágenes de
musulmanes celebrando. Luego se dijo que eran videos de archivo.
Pero el mal estaba hecho. Por otro lado se señalaba a ciudadanos
árabes de ser culpables directo del atentado. Hasta un pasaporte
árabe “sobrevivió” en uno de los aviones siniestrados. Un Bush
hijo dolido y recio apareció por 5 minutos en TV anunciando que el
país había sido víctima del terrorismo por su lucha por la
libertad. De seguida sentenciaba policialmente que buscaría a los
responsables en cualquier lugar del planeta. Su popularidad se
elevó a 70 puntos. La propaganda política se impuso sobre la
información. La sed de venganza quedó sembrada en los
estadounidenses. Bush advirtió “Quien proteja terrorista es
nuestro enemigo”.

Proteger terroristas es un escenario ilimitado. Es hablar de
cualquier acción que EEUU considere antiterrorista; es hablar bien
o neutral de cualquier país o grupo calificado de terrorista por
EEUU; es mostrar fotos de niños muertos por errores colaterales de
los bombardeos yanquis.

De nuevo un viejo amigo de la burocracia norteña es presentado
como el gran enemigo. Esta vez le tocó el turno al reconocido
terrorista y agente de la CIA, Osama Bin Ladem. Se ocultaba en un
país del Asia Meridional: Afganistán, otrora territorio asolado
por la URSS, a quien resistió estoicamente y ahora se encontraba
bajo un gobierno fuerte encabezado por una fracción Talibán (un
ala radical y atrasada del islamismo). Curiosamente, en los
últimos dos años las cadenas televisivas y la red de diarios
impresos se habían dado a la tarea de publicar todos los detalles
escandalosos del régimen talibán a fin de mermar por completo
cualquier vestigio de solidaridad hacia ese gobierno. Por ello,
cuando un Bush, salvador de la patria, anuncia la invasión afgana
para buscar a Osama y al Mula Omán, hasta los más reservados
emiten un suspiro de alivio. En los países occidentales, los
académicos y políticos acuñan epítetos de talibán para referirse a
cualquiera que considerasen de ideas radicales o distintas a la de
ello. Por cierto Talibán significa estudiante.

Ante tal eventualidad, las Naciones Unidas da luz verde al ataque.
La OTAN presta todo su apoyo. EEUU asalta a sus anchas los
ranchos afganos y lo ocupa en tiempo record. Un gobierno títere
es puesto en el Poder. Pero ni Osama ni el Mula fueron muertos o
capturados.

Con la invasión a Afganistán, los Bush inauguraban formalmente su
lucha contra el terrorismo con el aplauso mundial.

Importar terrorismo:

No luchaba contra nada nuevo, el terrorismo es un instrumento que
ha servido a muchos, entre ellos a Israel. Es una gran excusa
para luchar. Pero estaba muy alejado de las fronteras de EEUU por
lo que había que importarlo. No servían las expresiones locales
como la de Timhoty McVeig a quien bastaba la pena de muerte (No se
tomó la previsión de dejarlo vivo hasta después del 11S a fin de
convertirlo al islamismo).

Las torres gemelas, símbolo de la gran New York utilizadas por
ciudadanos de varias nacionalidades y El Pentágono, corazón y
símbolo del poder militar, reunían los requisitos para la
identificación inmediata en la causa por la “libertad”.

Luego de casi dos años del 11S ha sido imposible constituir una
Comisión de la Verdad, el propio Kisenger renunció a presidir esta
instancia. Muchos hechos no cuadran, el FBI se escuda en fallas
en su sistema “Carnivore” de espionaje por Internet y la CIA ha
guardado un ruidoso silencio. En el ambiente flota de nuevo el
fantasma de Pear Harbor: Una sorpresa esperada.

Otra vez Saddam

En 1991, después del bombardeo a Irak, un Saddam en el poder era
más útil para construir el doctrinario “Eje del mal”: Irak, Irán,
Corea y los que Bush designe

De nuevo se toman frases efectistas de la historia. Hace 50 años,
en tiempo de Truman, el “eje” a destruir fue Alemania, Italia y
Japón.

En el 2001, un Bin Laden libre mantenía vivo el fantasma de Al
Qaeda y permite relacionar con ella a cualquier ciudad del mundo
donde haya alguien con turbante o acento árabe. Un Bin Laden
muerto era un favor muy grande para los sospechosos de ser sus
amigos. Aunque esté muerto Bin Laden será presentado como vivo.
En el caso de Saddam decidieron no darle más prorroga.

4.—Doctrina e invasión a Irak

En septiembre de 2002, W Bush, presentó formalmente, su ya puesta
en práctica doctrina, con el nombre de “Estrategia de Seguridad
Nacional de Estados Unidos de América”.

El nuevo asalto a Irak califica en lo que la doctrina denomina
“prevención contra el enemigo”. Aquí se supera la táctica de
disuasión de Truman. Ahora es necesaria la lucha contra estados
hostiles y los grupos terroristas. Defender al país de sus
enemigos; defender la paz y luchar contra los tiranos. Pero como
ya no quedan ejércitos comunistas ahora las batallas serán contra
las “redes oscuras de individuos que puedan traer caos y
sufrimiento a nuestras costas”. Una guerra globalizada y con una
duración incierta. Hasta ahora son más de 40 los grupos que
entran en la categoría de red oscura. Irak definitivamente no es
el último.

La doctrina restringe las transferencias de tecnologías
peligrosas. Hay que desarmar a quienes una vez se les vendieron
armas.

Algunas fallas:

Sin embargo, algunas cuentas no se sacaron bien antes de ocupar
Bagdad. La resolución 1441 reservaba para el Consejo de Seguridad
de moribunda ONU, la potestad de supervisar el desarme o tomar las
acciones correspondientes.

Los inspectores de la ONU iniciaron su labor con buen pie, y de no
haber sido por el ilegal ultimátum de EEUU hubiese cumplido su
misión en unos 45 ó 60 días ¿No valían esos días miles de vidas
humanas?

La diplomacia gringa no logró convencer a naciones que creían
incondicionales como México y Chile para una resolución que
legalizará el ataque.

Tres de los miembros con derecho a veto en el Consejo de Seguridad
se opusieron resueltamente: China, Rusia y Francia, la más
decidida. De las dos últimas se conocen que son socios
comerciales de Irak. Sin embargo, su oposición declaratoria sin
accionar material demuestra que están muy lejos de tener la
capacidad militar que una vez tuvo la URSS, lo que reafirma el
poderío militar de EEUU, medula de la doctrina Bush.

Las transnacionales no lograron crearle a Saddam la imagen de
terrorista y desarmado que lograron con el Mula Omán. El mundo no
ha olvidado que Irak es un pueblo con 12 años de bloqueo comercial
y es un apetitoso bocado petrolero.

La pata democrática (la palabra democracia figura 5 veces en el
texto) se rompe pues la guerra es repudiada por multitudinarias
manifestaciones tanto en los países de la alianza EU-RU-España y
sus 30 seguidores, como en el resto del mundo. La doctrina
establece que los pueblos deben elegir sus gobernantes. Pero
impone gobernantes en Afganistán y pretende hacerlo en Irán. Los
gobernantes como Aznar, Blair desdeñan olímpicamente de sus
electores a quienes consideran poco aptos para tomar grandes
decisiones. Es decir, elegirlo a ellos no fue una gran decisión.
Otro tanto sucede en EEUU.

Las manifestaciones en los países árabes y el mundo musulmán se
acrecientan, nunca como ahora hemos estado tan cerca de la temida
“guerra santa”. Irak, con una nacionalismo por encima de Saldan,
parece preparada para la resistencia armada más larga y dura del
medio oriente

Pero “la libertad no se negocia” dice la doctrina; la libertad que
entiende la administración Bush por supuesto. Y la invasión se
produjo.

Conocida la doctrina nos resta ahora analizar el papel de los
actores internacionales en su implementación.

5. — Papel de la Iglesia Católica

Un Karol Woytila, Juan Pablo II, ya aislado en su leyenda y sin la
autoridad y el carisma de años atrás, hizo unas de sus últimas
declaraciones que inicialmente recogieron los medios.
Responsabilizó a Bush de la masacre por venir y condenó la guerra
por ilegal.

Una posición que reivindica a un Papá que contribuyó a acabar el
equilibrio de poder que representaba la URSS, cuya existencia
hubiese evitado las guerras de los 90 y la actual invasión. En
verdad, el Papa en ese momento cumplió la misión asignada a la
Iglesia Católica por la Doctrina Truman que le vendió el comunismo
como el demonio que amenazaba a la humanidad. Ahora bien, las
veces que el papado se ha salido del carril, sencillamente ha sido
ignorado. Por ejemplo cuando Juan Pablo II visitó a Cuba y
solicitó que se suspendiera el criminal bloqueo económico fue
ignorado. E ignoradas han sido desde entonces, las resoluciones
de la Asamblea General de la ONU que exigen lo mismo a EEUU.

Juan Pablo II, es relegado a sus oraciones por las jerarquías de
naciones históricamente católicas como España, Portugal e Italia
en Europa; Colombia, Nicaragua y El Salvador en América Latina.
En otros países de este orbe, la jerarquía católica parece estar
muy ocupada repartiendo indulgencias y bendiciones a la “libertad”
del ideario Bush.

6. El multilateralismo y las alianzas bilaterales

Este tema se ha convertido del dominio público: La muerte
anunciada de la ONU al no hacer respetar su papel como mecanismo
máximo de solución de controversias y guardiana de la soberanía de
los pueblos; los desequilibrios de la OTAN, alarmada ahora al
darse cuenta que sin Reino Unido no cuenta con las armas que
disuada a su socio norteamericano de un eventual neocolonialismo;
la Unión Europea, sucumbe ante la rebeldía británica y no se
atreve a halarle las orejas a las pequeñas España, Portugal,
Dinamarca y menos a la ambiciosa Italia. Un frenazo a sus sueños
de Unión Política.

El Secretario de la ONU, el africano Kofi Anan, no tuvo siquiera
la valentía de no ordenar la salida de los inspectores en Irak si
estos se hubiesen quedado, EEUU tenía que pensar muy bien sus
pasos (o sus bombardeos). Un verdadero defensor de la paz
soberana de las naciones (no la paz de los sepulcros, la paz de
las bombas “inteligentes”), se hubiese apersonado en Irak como un
escudo humano y hubiese hecho un llamado a todos los jefes de
estados, parlamentarios y lideres mundiales a hacer otro tanto.

No obstante, la doctrina resuelve incluso las discordias
multilaterales que pueden ser reemplazadas por las “alianzas”.
EEUU ha hecho desplantes muy visibles al multilateralismo como su
salida a la UNESCO, la invasión a Panamá (1989) su ausencia en
cumbre como la Conferencia de la Tierra, la no firma del Protocolo
de Kyoto…Es decir por las negociaciones bilaterales. Precisamente
fue esto lo que hizo la administración Bush con Gran Bretaña y los
miembros temporales del Consejo de Seguridad. En cada caso
aprovechando las apetencias de cada uno. De Inglaterra, sus
deseos por volver a usufructuar el petróleo iraquí como lo hizo la
mitad del siglo pasado. De España, resolver su impasse por el
Peñón de Gibraltar y recibir apoyo en su pelea contra ETA.

7. Japón y la guerra

Da la impresión de que la burocracia japonesa quedó castrada en su
política internacional después de la II Guerra Mundial. Cual
lechón para diciembre se ha dedicado a engordar su economía y como
siervos de la gleba a pagar puntualmente su derecho a existir a
los EEUU. Japón solo parece preocupado en cosas de déficit y
superávit, pero es otro gran cómplice de las guerras imperialistas
norteñas. Un país que sufrió el cataclismo nuclear ahora financia
sin pestañar las estrategias belicistas su verdugo. Fue Japón el
gran financista de la Guerra del Golfo y ha costeado gran parte de
las sucesivas guerras. EEUU sólo gasto 15% del costo de esa
guerra y lo recuperó multiplicado y esponenciado.

8. Doctrina y América Latina

Dice la doctrina: “Estados Unidos apoyará a cualquier país que
esté resuelto a crear un futuro mejor al buscar las recompensas de
la libertad para su pueblo.

Desde la Alianza para el Progreso en la década de 1960, EEUU ha
tenido la ambición de convertir a América Latina en su patio
trasero. Algunos piensan que ha sido así, más no es tan sencillo.
Es una verdad parcial.

En América Latina la doctrina del “mundo libre” fue respaldada por
régimen de fuerzas. Por enmarcada en otro término ahora usado por
Bush “Seguridad Nacional”, implementada por tiranos de los que hoy
se quiere librar la doctrina Bush.

Los países suramericanos hasta ahora ha sido reacios a cumplir los
caprichos de su poderoso vecino.

Los Bush, lanzaron su “Iniciativa para las Américas”, un brazo
diplomático para ejecutar el consenso de Washington que fue
rechazada por la mayoría de los suramericanos suramericanos, más
preocupados en fortalecer sus propios mecanismos de integración.
Sin embargo, encontró eco en Centro América y el Caribe, países
pequeños subyugados por la oferta del norte. Por ello no
sorprenden las posiciones de El Salvador, Nicaragua, Honduras y
Costa Rica.

Pero el caso que más llama la atención es el apoyo colombiano a la
guerra.

Este ha sido uno de los casos mejor tratado por la Doctrina.
Montados sobre el asunto de la violencia, se impuso el llamado
Plan Colombia durante el gobierno de Samper, a pesar de todas las
oposiciones de los países vecinos.

Álvaro Uribe, confeso amigo de los paramilitares toma el poder en
pleno auge de la doctrina. Y en busca de apoyo de EEUU accede a
clasificar los cincuentenarios grupos guerrilleros como
terroristas. Grupos que ya había recibido el reconocimiento
internacional. Pero Uribe obvió todas las recomendaciones de los
grupos de amigo y de apoyo. Hoy, para que no quede dudas de su
devoción doctrinaria hacia Bush, ha repetido casi textualmente sus
palabras “Buscaremos a los terrorista guerrilleros en cualquier
lugar”.

En términos jurídicos, el campo ha sido preparado desde la OEA.
De allí la Carta Democrática, un elegante instrumento para la
“acción”, para asegurar la sui generis “libertad” y “democracia”
de la doctrina.

Por el lado económico, Bush retoma con fuerza su iniciativa para
las Américas, a la que el vivo de Clinton, bautizo como ALCA, para
insertarla en las bondades del multilateralismo interamericano.
El ALCA es vendido como el componente para otorgar las ansiadas
recompensas. Una fachada que oculta el déficit ya casi
estructural de EEUU.

9. ¿Cuándo le toca a Venezuela?

Vamos a concluir estas reflexiones con Venezuela.

Leyendo la fraseología de la doctrina Bush, es fácil comprender el
argumento principal de la estrategia propagandística adelantada
por la oposición sui géneris del país: Enmarcar al gobierno en los
supuestos de la doctrina haciendo ver a Venezuela como enemigo de
Bush.

Por ejemplo: La palabra “libertad”. Recordemos que libertad para
la doctrina quiere decir “orden” el “mundo libre” de Truman. Una
libertad basada en el Plan Energético Bush.

Por eso los grupos económicos más fuertes gritan en TV, con las
manos enlazadas “libertad, libertad”. Forman agrupaciones que
bautizan con el sustantivo, pancartas, jingles, slogans, internet.

En un primer momento, la palabra fue introducida mediante el uso
manipulado de “libertad de expresión”, recogida con pinzas de la
Carta Interamericana.

El otro término, usado incluso en escenarios contradictorios como
la asunción de un dictador que abolió todos los poderes públicos
el 11 de abril de 2002, fue “democracia”.

Una “democracia” representativa de los intereses económicos que
por supuesto está subordinada a la “libertad que no se negocia”.

El epíteto “tirano” es otro tomado de la doctrina. Los voceros de
la oposición lo usan, aunque sea tirado por los cabellos, contra
un presidente relegitimado en 7 procesos eleccionarios, devuelto
al poder por el pueblo y que no tiene en su haber un solo preso
político ni un solo medio de comunicación cerrado, muy a pesar de
los abusos y atropellos cometidos contra el gobierno y la
población. Frases que parecen vacías, como “elecciones ya” para
acomodarse a la doctrina cuando dice que los gobiernos deben ser
electos por sus pueblos. Todo ello obviando la única constitución
en el mundo que prevé referendo revocatorio a mitad de los
mandatos de sus gobernantes.

Aunque a veces los voceros se desbocaban o se confundía de
doctrina y acusaban al gobierno de “castro comunista”. O tal vez
en su devoción Bush, querían ser más papistas que el Papa. Total,
lo importante es la idea de “libertad y democracia” a lo Bush.

Sin embargo, alguien les recordó el libreto: Construir la imagen
de gobierno pro terrorista.

Los métodos publicitarios son de lo más variados:

Relacionar al gobierno con la guerrilla colombiana, calificada de
terrorista por EEUU. Acusaciones como “tiene campamentos
guerrilleros”, “Marulanda se oculta en Mérida”, videos y las
propias declaraciones de los funcionarios de Uribe y del mismo que
dijo buscaría guerrilleros en donde estén, para referirse a
Venezuela, lo cual lo ha hecho objeto de burlas de su propio
pueblo. Uribe pensó que la gente olvidaba que el propio día de su
asunción la guerrilla le hizo un atentado a 10 metros de la
recepción. La guerrilla colombiana que ha controlado una vasta
área rural se expande ahora palmo a palmo a las grandes ciudades
del país. Pero Uribe quiere buscarla en Venezuela, tal vez allí
esté más lejos de los atentados.

La obsesión por crear la matriz terrorista trajo a Donna Hrinak
como embajadora de EEUU en Venezuela. Su misión, buscar excusas
para un distanciamiento de las relaciones bilaterales. No son
fortuitas las reuniones con la oposición, ni el escándalo por la
foto de niños muertos en los bombardeos a Afganistán. Cualquier
esfuerzo del gobierno venezolano contra el terrorismo fue en vano.
Pero Hrinak no pudo concluir su cometido. Se fue a Brasil y
Shapiro vino al relevo.

Campañas de rumores y atentados: Como vincular a la comunidad
árabe de Margarita con el terrorismo. Shapiro calla. Su país
califica de criminales de guerra a quien destruya instalaciones
petroleras en Irak, en Venezuela en dos meses paralizan toda una
industria mediante saboteos a instalaciones y buques y Shapiro
calla.

Los viajes del Presidente, en su política de fomento de la
multipolaridad económica, a países del llamado “eje del mal”
también son explotados propagandísticamente. Una suerte de “dime
con quien andas y te diré quien eres”. Propaganda que ignora que
el Presidente se ha reunido con líderes de todas las corrientes
ideológicas del mundo, máxime en su Presidencia del Grupo de los
77 y el Grupo de los 15.

La nueva acción relacionada es el paso de paramilitares
colombianos a Venezuela, denunciada por el diputado Luis Tascón, a
fin de producir acciones terroristas. Todo esto aderezado de
precisos atentados a embajadas y de seguro con planes focales como
la explosión de carros bombas, voladura de instalaciones y el
temido sicariato.

La intención: Convertir a Venezuela en un campo minado. Meterla
en la camisa de fuerza de la doctrina Bush y el Plan Energético
Bush, en el cual Venezuela es el cuarto suplidor de petróleo, el
cual está vendiendo a precios muy altos para el gran consumidor.

En cuanto a eventos puntuales, queda en entredicho la buena
voluntad de las burocracias de España y Portugal y su papel en el
grupo de amigos de Venezuela. De hecho el grupo se fragmenta por
las posiciones objetivas que tuvieron México y Chile (miembros
temporales de Consejo de Seguridad, al igual que España) en
concordancia con Brasil.

10— ¿Qué hacer?

Ahora más que nunca se impone una mayor ofensiva diplomática. Más
allá de la presidencial. Un trabajo de hormiga en cada embajada y
consulado venezolano. Fortalecer y ejecutar los programas de
cooperación internacional. Continuar insuflando vida y
protagonismo al Grupo de los 77 y a los No Alineados, para
recuperen el papel de grupos de presión que tuvieron en la década
de los 70.

Son esenciales las relaciones con Brasil, al que hay que promover
como locomotora económica suramericana, con el MERCOSUR en
general. Con Chile y México. Con los países del sistema
interamericano amantes de la paz soberana; con las movimientos
críticos de todos los países de las Américas. Cultivar la
diplomacia con los sectores y grupo de opinión de los EEUU, como
tan apropiadamente lo ha hecho Cuba, que ha logrado romper el
bloque norteño por vía de los hechos. Aumentar las críticas al
ALCA y buscar las coincidencias de oposición, incluso con los
países centroamericanos y del Caribe. Condicionar el ALCA al
fortalecimiento de la ALADI y de un Mercado Común Sudamericano.
Propiciar nuevas organizaciones multilaterales que respondan más a
los intereses de los pueblos latinos, como una Organización de
Estados Latinoamericanos. Fortalecer aún más lo OPEP y alcanzar
alianzas estratégicas petroleras con los productores de América
Latina, particularmente los suramericanos. Los ingresos
petroleros deben propiciar el desarrollo tecnológico, incluyendo
las “Tecnologías prohibidas” de la doctrina Bush, porque esta son
necesarias para la disuasión.

Allende los mares, aumentar la cooperación con Europa
capitalizando solidariamente la disidencia mayoritaria contra la
agresión a Irak. Particularmente aumentar los vínculos con
Francia y China, miembros permanentes del Consejo de Seguridad de
la moribunda ONU con derecho a veto.

Reforzar la diplomacia parlamentaria, considerando el hecho que la
mayoría de los parlamentos del mundo, votaron en contra de la
invasión Irak, y en donde lo hicieron se produjeron importantes
votas en contra, como los diputados laboristas que votaron contra
su ex líder Blair.

Promover en los países Latinoamericanos una cadena continental de
noticias a fin de hacer contrapeso a las transnacionales de
televisivas, debe para ello aprovechar la propuesta satelital
Simón Bolívar de los países andinos.

En el caso de la actual agresión de Irak aumentar los grados de
protestas y pronunciamientos de todo tipo. Y en este momento no
caer en la tentación guabinosa de decir que apoyamos al pueblo
iraquí pero no a Saddam Hussein. No olvidemos que en este momento
la caída de Saddam por disposición de EEUU representa el mayor
peligro para todo, significa una patente de corzo para nombrar
gobernantes a su antojo. Significa el fin de la soberanía de los
estados. Apoyamos íntegramente a Irak con todo y Saddam Hussein,
porque sólo su pueblo, como todos los pueblos del mundo, tiene el
derecho a escoger sus gobernantes.

Si resistimos, el imperio caerá, debido a los altos costos de una
doctrina que si no logra triunfar arruinará a un país deficitario
y endeudado internamente.

De esta forma, los pueblos del mundo construirán el necesario
equilibrio de poder que los proteja de esta voraz doctrina
expansionista.

__________________________

(1) ¿Invasión o guerra?

Jurídicamente, esta calificación es muy importante. Lo que sucede
en Irak legalmente no es una guerra. Ya sabemos que moralmente
tampoco. Es una invasión como la que muchas veces hicieron los
imperios colonizadores. El pueblo y el ejército de Irak están
ejerciendo su legítima defensa.

Esta ilegalidad es importante. EEUU viene manipulando el lenguaje
legal, invocando la Convención de Ginebra y recientemente
declarando que las reparaciones de guerra las pagará Irak con su
petróleo. Fue lo mismo que ha hecho desde hace 12 años, luego del
conflicto del Golfo Pérsico, el cual si autorizó la ONU. En la
presente conflicto, en el supuesto de que lo invasores lograran su
objetivo de arrasar la soberanía de un estado o de que el
conflicto terminará no procede ninguna reparación de guerra por
Irak. Al contrario el agresor debe ser demandado por crímenes de
lesa humanidad.

Nota: Esta ponencia se está presentando en varios foros de
Caracas, particularmente en la Universidad Central de Venezuela y
ha sido la medula de nuestras intervenciones en los medios de
comunicación.

Caracas, marzo de 2003

* Reinaldo Bolívar. Internacionalista. Profesor Universidad
Central de Venezuela.

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