A todos los amigos y amigas de Guatemala y de los diferentes
países del mundo, Defensoría Maya hace de su conocimiento lo
siguiente:

1. El 7 de mayo del presente año 2003, el gobierno de la
República publicó el Acuerdo Gubernativo 258-2003 donde se
establecen los lineamientos marco para llevar a cabo el
Programa Nacional de Resarcimiento a las víctimas del
conflicto armado interno así como la integración de la
Comisión Nacional para el Resarcimiento conformado por
representantes de la sociedad civil y de las
organizaciones del Pueblo Maya.

2. Han pasado muchos años de olvido y de abandono completo
hacia la situación dolorosa de mujeres, niños, jóvenes,
señoritas, ancianos, ancianas y hombres y mujeres de
diversos sectores de la sociedad y del Pueblo Maya quienes
sufrieron toda clase de violaciones a sus derechos como
torturas, persecución, masacres, asesinatos, secuestros y
destrucción de nuestras comunidades por parte del ejército
y bandas paramilitares, y después de haber trabajado
intensamente en la construcción y reconstrucción de hechos
para la Comisión de Esclarecimiento Histórico donde se
confirma el dolor y sufrimiento de la población y de los
Pueblos Indígenas, finalmente se abre una pequeña ventana
lleno de esperanza para que los millones de víctimas del
Conflicto Armado puedan tener acceso a algún programa de
resarcimiento, el cual ha sido exigido y trabajado desde
hace muchos años por nuestras organizaciones.

3. Con el transcurrir del tiempo la mayoría de las víctimas
del Conflicto Armado Interno ha encontrado dificultad para
construir canales de comunicación, buscar espacios de
organización y por la sobrevivencia diaria han tenido que
conformar para vivir en el olvido como cualquier ciudadano
de las distintas comunidades. Esta situación preocupa
profundamente a Defensoría Maya que basándose en hechos y
testimonios de mucha gente de las comunidades, han
denunciado que últimamente han llegado grupos y
organizaciones a sus comunidades a levantar datos y
manipular políticamente su situación de pobreza y dolor,
ya que si no se confiesan ser miembros de un Partido
Político se les excluye de la posibilidad de
resarcimiento. La comunidad se encuentra de nuevo entre
dos fuegos: o con los ex-PAC que están siendo disputados
por los partidos tradicionales o con las víctimas que
están siendo obligados a ser miembros de un Partido de
Izquierda.

4. Para que haya beneficio para la mayoría de las víctimas de
la represión y del conflicto armado, la conformación e
integración de la Comisión Nacional para el Resarcimiento
por parte de la sociedad civil no debe ser politizada,
sectorizada y mucho menos sesgada a intereses partidarios
y de ideología. Por información obtenida, Defensoría Maya
alerta a la comunidad nacional e internacional de que se
está tejiendo y tramando manipulaciones para la
integración de dicha Comisión. De ser así, estaríamos
cayendo en una situación deplorable y preocupante de cara
a desarrollar un buen trabajo en favor de las víctimas del
Conflicto.

5. El día 22 del presente mes de mayo, diversas
organizaciones hemos sido convocados por la Misión de
Naciones Unidas para Guatemala -MINUGUA- para establecer
los procedimientos de nominación de los integrantes de la
Comisión Nacional que organizará y dirigirá toda la
política de resarcimiento. MINUGUA podría garantizar un
proceso transparente e incluyente para la selección y
nominación de los miembros de la Comisión Nacional.

6. Tomando en consideración que es un reto histórico el no
parcializar el dolor y el sufrimiento de las víctimas, y
por antecedentes, Defensoría Maya solicita a MINUGUA su
total imparcialidad en el proceso y que se constituya en
un ente facilitador para que la Nominación de los
integrantes de la Comisión sea incluyente para que se
respete la diversidad de expresiones de quienes estamos
trabajando en el proceso de resarcimiento.

7. Pedimos y aclaramos a las comunidades víctimas del
conflicto armado, que para participar en el plan de
resarcimiento no tienen que afiliarse, ni deben hacerlo
por algún partido político sea de derecha o de izquierda.
Si se siguiera presentando el caso de presión y abuso de
algún partido político, hay que denunciarlo públicamente y
ante autoridades competentes. Es hora que las víctimas no
sean utilizadas para intereses partidarios.

8. Todas las organizaciones, tanto de la Instancia Multi
Institucional como de las organizaciones integrantes de la
Coordinadora de Organizaciones del Pueblo Maya para el
Resarcimiento, que son los dos sujetos visibles de lucha
por el resarcimiento, debemos crear las condiciones de
diálogo y consenso para la selección de los integrantes de
la Comisión y de esta manera, las víctimas tengan
diferentes canales para lograr un amplio beneficio para
todos.

9. No obstante los problemas existentes en la actualidad,
seguimos solicitando el apoyo total de la comunidad
nacional e internacional para llevar a cabo este esfuerzo
de gran envergadura para nuestros Pueblos.

Guatemala, 20 de mayo del 2003.

Por la transparencia y por un resarcimiento Justo