Introducción –

El Consejo de Iglesias Cristianas del Uruguay (C.I.C.U) expresa su
parecer sobre los preparativos bélicos de Estados Unidos y Gran
Bretaña en vistas de un enfrentamiento armado con Irak.

Somos representantes de muchas iglesias cristianas del Uruguay. No
decimos contar con la opinión más justa y precisa. No somos dueños de
la Palabra de Dios. Tampoco manejamos a nuestro antojo los destinos
de la historia ni la acción del Espíritu de Dios en ella. Pero
necesitamos expresarnos, puesto que, por algo somos parte de la
Iglesia de Cristo en el mundo; sentimos el deber de hacernos eco de
las Escrituras Bíblicas y no podemos callar cuando la historia
presente nos plantea tremendos desafíos como pueblos y comunidades de
fe.

Realidades internacionales – la paz en peligro –

· Es innegable el hecho de que el avance de las tropas
estadounidenses y británicas en dirección a Irak, nos alerta sobre
una evitable y nueva confrontación bélica internacional. El Siglo XX
fue un terrible tiempo de guerras internacionales, guerras civiles,
luchas ideológicas y guerrillas que mezclaban las diferencias
religiosas con las luchas por la tierra, o por el petróleo o por el
dominio de una región del mundo. El Siglo XXI no parece ser más
esperanzador… por ahora.

· La carrera armamentista ha crecido de manera alarmante. Las grandes
potencias no lo son sólo en el aspecto económico sino también en el
militar. Presupuestos millonarios son dedicados a la producción de
armamentos altamente sofisticados, los cuales ‘necesitan’ ser
probados con pueblos ‘enemigos’. La ideología militarista de la
‘hipótesis de conflicto’ es llevada hasta extremos preocupantes, pues
no sólo está en juego la vida de soldados de uno y otro bando, sino
también, de poblaciones civiles.

· La justificación del uso de la fuerza se aplica, particularmente,
al denominado ‘choque de civilizaciones’, en el cual, de manera
genérica, se entiende la supuesta contraposición entre el
cristianismo (con el judaísmo), por un lado, y el islamismo por el
otro. Las nuevas cruzadas contra los diferentes parecen justificar el
uso ‘preventivo’ de las armas, o, por lo menos, de las amenazas de
guerra y el adelantamiento de las tropas y armamentos en dirección
del inminente escenario de guerra.

· Junto a todo ello se tiende a justificar las intervenciones bélicas
en países independientes, como Irak, por la existencia de dictaduras
y violaciones de los derechos humanos, como el derecho a la vida.
Estas dictaduras y violaciones existen, de hecho. Se coarta la
libertad de expresión y se acalla a las minorías. Como respuesta,
algunas de las grandes potencias democráticas pretenden intervenir
allí, superando todo intento que pueda hacer, p.ej., un organismo
como el de la ONU. De ese modo, Estados Unidos y Gran Bretaña, y sus
aliados de turno, pretenden actuar como policía del mundo, y se
autoproclaman como naciones defensoras de la libertad. Defienden la
libertad de los individuos pero a costa de entrometerse en la
autodeterminación de los pueblos.

· En el caso de llegarse a la guerra que queremos evitar, tememos que
el conflicto no sólo quede en el lejano Irak, sino que la semilla de
la discordia se siembre como respuesta en otros puntos del planeta,
como ser en las embajadas, consulados y otras representaciones de
Estados Unidos, Gran Bretaña y sus aliados. ¿Quién puede asegurar que
el conflicto quedará encerrado entre los misiles de tres o cuatro
países?

Hacia una cultura de la paz – relaciones internacionales respetuosas

1.- El C.I.C.U. entiende que urge un entendimiento maduro entre los
pueblos. Es tiempo de buscar la paz, no la guerra. Es tiempo de
atender a la hipótesis de reconciliación, no a la ‘hipótesis de
conflicto’.

2.- Nadie tiene consigo toda la verdad, ni toda la justicia, ni toda
la autoridad como para justificar el dominio, por la fuerza o por las
amenazas, de un país o de un pueblo considerado enemigo o violador de
los derechos humanos.

3.- Somos representantes de una cultura de la paz. Oramos por la paz.
Queremos trabajar por la paz. Soñamos con la paz, no sólo para
nuestro país (que no está en confrontación bélica pero sí en la lucha
contra la pobreza, el hambre, la marginación, la violencia doméstica
y barrial, y la desocupación), también para países hermanos en
Latinoamérica y en el mundo.

4.- Esperamos que el Gobierno Uruguayo y el Parlamento Nacional
apoyen firmemente las decisiones que se tomen en el seno de la ONU,
no así las decisiones apresuradas de algunos pocos países, aunque
estos países tengan gran poder económico y militar.

La voz de las Escrituras –

· “Él juzgará entre las naciones y reprenderá a muchos pueblos,
Convertirán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en hoces; no
alzará espada nación contra nación ni se adiestrarán más para la
guerra” (Isaías 2:4). Que esta promesa se haga realidad también en
nuestro tiempo. Que Dios actúe con todo su poder y sabiduría,
iluminando a gobernantes y gobernados para que las inversiones en
armamentos se transformen en inversiones en alimentos para los
hambrientos del mundo.

· “Éstos confían en carros, y aquellos en caballos; mas nosotros del
nombre de Jehová, nuestro Dios, haremos memoria.” (Salmo 20:7).
Seguiremos poniendo nuestra confianza en el gran Creador de la vida,
no en el poder de la muerte en todas sus formas.

· “Pero yo os digo: «Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os
maldicen, haced bien a los que os odian y orad por lo que os ultrajan
y os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los
cielos…»” (Jesús, según Mateo 5:44-45ª). Que este sueño y desafío
de Jesús sea también nuestro. Que el odio se transforme en respeto
del semejante. Que la maledicencia se convierta en saber escuchar y
comprender los argumentos de la otra parte. Que la persecución dé
lugar a la comprensión, aún en medio de las diferencias de cultura,
religión e ideología política. Que el Espíritu del Creador frene los
misiles y todo enfrentamiento, y abata las barreras que convierten a
pueblos y países en enemigos implacables. Buscamos la paz. Debemos
cuidarla, por el bien de la vida, de la dignidad y de la identidad de
todos los pueblos.

Consejo de Iglesias Cristianas del Uruguay

Febrero de 2003.

Diócesis Anglicana del Uruguay – Ejército de Salvación – Iglesia
Católica Romana – Iglesia Evangélica del Río de la Plata – Iglesia
Evangélica Luterana Unida – Iglesia Evangélica Metodista en el
Uruguay – Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata – Iglesia
Pentecostal Naciente – Primera Iglesia Evangélica Armenia